El Apoyo Escolar “Casita de los Sueños” funciona desde el año 1999, y es un área del Centro de Atención Integral San Cayetano. Se ubica en la localidad de Victoria, Partido de San Fernando, Provincia de Buenos Aires. Actualmente atiende a 130 niños y jóvenes abarcando todos los grados de la escuela primaria y la secundaria. Surge intentando acompañar a las familias del barrio Santa Rosa, que se
ven especialmente afectadas por determinados problemas sociales: desocupación, trabajo precario,deserción escolar, adicciones, hacinamiento, condiciones precarias de vivienda, etc. A partir de la inserción barrial de la institución comenzó a vislumbrarse como una necesidad sentida la existencia de un espacio físico concreto orientado a niños y adolescentes para reforzar los contenidos pedagógicos de la escuela. Estos niños y adolescentes presentaban un índice importante de deserción escolar durante los años de iniciación y finalización, así como también casos de analfabetismo funcional. A fin de paliar esta situación, en mayo de 1999, comienza a funcionar el Apoyo Escolar Casita de los Sueños, para niños y jóvenes escolarizados desde los seis hasta los dieciocho años de edad. Estos niños y adolescentes viven en situación de pobreza, entendida ésta no sólo como carencia de bienes materiales, sino también de posibilidades. Se encuentran en un contexto con presencia de límites concretos y simbólicos que les impiden su desarrollo integral. Dentro de la comunidad, los espacios institucionales destinados a este grupo etáreo, no existen, salvo el que brinda nuestra institución. Los niños transcurren sus días en el contacto con sus pares, generalmente en la calle. Ésto se ve agravado por el entorno micro social en el que desarrollan sus vidas, que es atravesado por el alcohol, las dr**as, la violencia callejera, etc. El Apoyo Escolar busca mejorar el nivel educativo que tienen los niños y jóvenes que asisten, así como también su rendimiento escolar y motivación al aprendizaje. Este proyecto fue creciendo a o largo de los años, brindando además dos prestaciones alimentarias diarias a los 100 chicos que asisten. Esto lleva a una búsqueda permanente de las personas que trabajamos en el Apoyo Escolar, para encontrar alternativas que favorezcan el interés por la capacitación y permanencia en el sistema educativo.