26/04/2026
Dejemos de normalizar adoptar o adquirir perros potencialmente peligrosos o difíciles de manejar sin la preparación necesaria.
Cuando son cachorros, todo parece fácil: son chiquitos, tiernos y manejables. Pero crecen, y con eso llegan la fuerza, el carácter y las necesidades reales de cada perro.
Un perro no “se vuelve malo” de la nada. Muchas veces hay falta de límites, de educación y de responsabilidad.
Y después aparece en las noticias lo de siempre: ataques que podrían haberse evitado.
Adoptar también es elegir con responsabilidad.
PerrosFelices NoEsUnJuguete