13/08/2026
- Culto de gozo en el Anexo I: adoramos al Señor y confiamos este niño a su amor y cuidado eterno ✨
- «Dejad a los niños venir a mí». Hoy lo recibimos en la casa del Señor y lo entregamos con fe. 🙏✨"
02/08/2026
Rendirse a los pies de cristo, es la mejor manera de vivir seguros y bendecidos 🙌❤️
31/07/2026
Propósito cuando todo parece confuso"
Texto clave: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11 RVR1960).
Hay etapas en la vida en las que todo parece estar fuera de lugar. No sabes qué estudiar, qué decisiones tomar, quién eres realmente, o hacia dónde va tu vida. En medio de esa confusión, surgen preguntas profundas: ¿Para qué estoy aquí? ¿Cuál es mi propósito? ¿Estoy en el camino correcto?
El mundo te dice que sigas tu corazón, que busques tu verdad, que te reinventes. Pero a menudo ese “corazón” está roto, confundido o lastimado. ¿Y si en lugar de seguir un rumbo incierto, aprendiéramos a buscar el plan que Dios ya trazó desde antes de que naciéramos?
El pueblo de Israel también pasó por una etapa de confusión y exilio. Fueron llevados a Babilonia, lejos de su tierra, su cultura y sus sueños. En ese contexto de pérdida e incertidumbre, Dios les habló con ternura: Yo sé los pensamientos que tengo acerca de ustedes. No se los había olvidado. No los había abandonado. Aunque todo parecía desordenado, Él seguía teniendo un propósito para ellos.
Lo mismo ocurre contigo. Puede que ahora mismo no entiendas tu situación, que te sientas fuera de lugar, sin dirección. Pero Dios no improvisa. Él ve el panorama completo y está trabajando, incluso cuando tú no lo ves. Tu vida tiene un propósito eterno, mucho más allá de una carrera, un trabajo o una meta personal. Eres parte de un plan que tiene dimensiones celestiales.
Cuando entendemos que fuimos creados con un propósito, dejamos de vivir a la deriva. Cada día se convierte en una oportunidad para crecer, servir y prepararnos para lo que viene. Y lo que viene no es cualquier cosa: estamos llamados a vivir en fidelidad en tiempos proféticos. El propósito de Dios para ti no solo tiene que ver con tu futuro en esta tierra, sino con tu preparación para el reino venidero.
No estás aquí por accidente. No eres una casualidad en medio del caos. Fuiste creado con intención, llamado por nombre, y sostenido por la mano de un Dios que no falla. Y aunque no entiendas todo ahora, puedes confiar en él.