23/03/2020
Y en este trajín de cuarentena comenzó el otoño y pasó desapercibido. Es un poco el aprendizaje de estos momentos de resguardo: desarmar el tiempo, abandonar los horarios, los calendarios, las rutinas del quehacer cotidiano.
El otoño nos invita a soltar, dejar caer nuestras hojas secas y prepararnos para el invierno sosteniendo en nuestro interior solo lo vital, lo profundamente necesario. ¿Qué es lo vital, lo fundamental? La respuesta está en cada unx. Y estos son tiempos lúcidos para la introspección.
Soltemos, vivamos, prioricemos.