29/04/2016
MATEO 5:1-16 De la version “The Message”.
1 -2 Cuando Jesús vio que su ministerio atraía enormes multitudes, subió a una colina. Aquellos que eran aprendices de él, los que estaban comprometidos, subieron con él. Al llegar a un lugar tranquilo, se sentó y comenzó a enseñar a sus compañeros de escalada. Esto es lo que dijo:
3 Benditos son cuando están al final de su cuerda. Con menos de ustedes y más de Dios y de Su gobierno.
4 Benditos son cuando sienten que han perdido lo más amado para ustedes. Sólo entonces podrán ser abrazados por Aquel que es el más amado para ustedes.
5 Benditos son cuando están satisfechos con lo que son, ni más, ni menos. Ese es el momento en que se encuentran a sí mismos como los orgullosos propietarios de todo lo que el dinero no puede comprar.
6 Benditos son cuando se les ha abierto el apetito por Dios. Él es la mejor comida y bebida que jamás podrán disfrutar.
7 Benditos cuando tienen cuidado por alguien más. En el momento que se encuentren supliendo la necesidad de otros, Alguien más se está ocupando de sus necesidades.
8 Benditos son cuando tienen el timón de su mundo interior -su mente y su corazón- cuando lo tienen en una balanza, en equilibrio y peso justo. Entonces, podrán ver a Dios en el mundo exterior.
9 Benditos son cuando pueden mostrar a la gente cómo cooperar, ayudar y asistir a otros en lugar de competir o pelear. Es entonces cuando descubren quienes son realmente, y su lugar en la familia de Dios.
10 Benditos son cuando su compromiso con Dios provoca persecución. La persecución les impulsa, les lleva aún más profundo en el reino de Dios.
11-12 Y no sólo eso: Considérense benditos cada vez que la gente les ofenda o les agravie, o les deseche o hable mentiras sobre ustedes para desacreditarlos. Lo que esto quiere decir en realidad, es que la verdad está demasiado cerca para comodidad de ellos y se sienten incómodos. Pueden alegrarse cuando esto sucede, ¡incluso aclamar y saltar de alegría! Porque aunque a ellos no les guste lo que hacen, ¡a mi si me gusta! Y todo el cielo aplaude. Y sepan que tienen compañía. Mis profetas y testigos siempre se han metido en este tipo de problemas.
13 Déjenme decirles por qué están aquí. Están aquí para ser la sal y condimento que resalta los sabores de Dios en esta tierra. Si pierden su sabor, ¿cómo va la gente a degustar el sabor y la vida que hay en Dios? Si pierden su utilidad, su sabor, van terminar en la basura.
14-16 Aquí hay otra manera de decirlo: Están aquí para ser luz, sacando a relucir los colores de Dios en el mundo. Dios no es un secreto para ser guardado. Hagámoslo público con esto, tan público como una ciudad sobre una colina. Si los he hecho portadores de la luz, ¿piensan que los voy a esconder debajo de un cubo?, ¿no verdad? Los estoy poniendo en una columna de luz. Ahora que les he puesto allí en una colina, en un puntal de luz, ¡Brillen! Mantengan abierta la casa de su corazón, sean generosos con todo lo que tienen. Al abrirse a los demás, estimularán a la gente a abrirse a Dios, a este generoso Padre en el cielo.