20/07/2026
NOSOTROS NO VEMOS A LOS ESPÍRITUS, PERO...¿ELLOS SÍ NOS VEN ?
¿Los Espíritus, desde su dimensión existencial, pueden vernos ?
Como ya conocemos, nuestro cuerpo físico está interpenetrado por el cuerpo espiritual, para nosotros invisible, que a las personas nos parece un cuerpo inmaterial o de energía, siendo este cuerpo el que liga al Espíritu con el cuerpo físico . Este cuerpo de energía, fue llamado por Kardec Periespíritu y se encuentra en otra dimensión intermedia entre lo físico y lo espiritual, haciendo el papel de lazo de unión entre el espíritu y la materia carnal, en la que el Espíritu manifiesta sus facultades.
Como el periespíritu pertenece a la misma dimensión espiritual a la que pertenecen los demás espíritus desencarnados, podemos deducir que estos pueden ver a los seres humanos, pero no solamente en su forma física, por dentro y por fuera- según hacia donde enfoquen su atención,- sino que al ser su medio de transmisión normal el pensamiento, también pueden “leer” a voluntad nuestros pensamientos y nuestros sentimientos que ven reflejados en nuestro periespíritu en donde los pueden leer instantáneamente, como en un libro abierto, aunque estemos encarnados. En cuanto a las formas físicas, no solo las ven por delante, por detrás y hasta por dentro, sino que, a modo semejante como lo hacen los Rayos X en la materia, ellos las pueden penetrar y ver como si fueran transparentes, sin ningún esfuerzo por su parte.
Evidentemente, queda claro que a pesar de las falsas apariencias a que nos induce nuestro plano material, la realidad es que los seres humanos no estamos solos. Todo un mundo espiritual se mueve y se compenetra entre nosotros y nuestro espacio físico y vital. A veces nos ven, cuando nos quieren ver, y entonces nos miran cuando algo de nosotros les interesa, pero al estar en otra faja de vibración psíquica, aunque ellos se encuentran entre nosotros en nuestro propio entorno físico, nos parece como si no existiesen, pues viven aisladamente de nosotros que con respecto a su presencia es como si estuviésemos con los ojos vendados, o como si fuésemos ciegos, porque vivimos en nuestro mundo material pero mientras tanto no los podemos ver a ellos.
Salvo a los médiums que tienen la capacidad de verlos u oírlos, no nos llega al común de las personas la presencia de ellos, igual como a los espíritus tampoco les es muy común sentir la presencia nuestra a no ser que les interese el contacto con nosotros por algún motivo.
No obstante, aunque nos quieran ver o escuchar, no siempre pueden hacerlo, pues en todo caso cuando así sucede es siempre con permiso de Dios, que se les transmite a través de la Espiritualidad Superior. Ellos pueden vernos, si se les permite, pero eso no significa que los seres humanos no tengamos “intimidad” porque sepamos que continuamente podemos estar bajo la mirada y lectura de algunos Seres desencarnados, porque estos, solamente hasta cierto punto, pueden ver y conocer lo que les atrae su atención o su interés en el plano físico; para ellos poder vernos, solamente necesitan la necesaria sintonía espiritual o mental con nosotros, y por supuesto, la autorización del Creador.
En todo caso se comprende que los Seres del otro plano de existencia nos pueden influir con relativa facilidad pues cuando quieren y pueden hacerlo, (y esto es con mucha frecuencia), no tienen la barrera o el obstáculo de una materia física que se lo dificulte. Además tienen la ventaja de que normalmente pueden vernos cuando piensan en nosotros; no necesitan hacer desplazamientos físicos para alcanzarnos, por lo que pueden estar en medio de nosotros cuando nuestro pensamiento, sentimiento o estado anímico los atrae, pero sin embargo nosotros no podemos verlos a ellos , salvo en algunos casos de videncia mediumnica o experimentar al menos su presencia en otros tipos de mediumnidad