05/11/2024
Hola amigos!
Hoy 5 de noviembre del año 2024, decidí compartirles mi experiencia como ajedrecista: en el año 1972 empecé a mostrarles a mis condiscípulos de la Escuela Ciudadela como había trabajado en esos dos meses en los que se evidenció un gran progreso en mi juego. Me gustaba mucho el fútbol al cual le dedicaba los días sábados y en horarios que coincidía con las clases de ajedrez que daba Alan Ruhs y recién cuando concluyó la temporada participé en su dos últimas ya que ví en un Libro enciclopédico llamado Preceptor una partida de ajedrez de la cual aprendí los movimientos. Cómo me gustaba mucho el fútbol traté de comprar libros sobre él ya que disponía del dinero de una beca del Rotary Club que gané entre abanderados de toda la provincia. Me dí con la sorpresa de que encontré solo un ayudante práctico. De acuerdo a esta experiencia, mal pensé que no habría libros sobre el juego de ajedrez. En la primera clase el maestro me puso con los más flojos (eran solo dos grupos) y para mí sorpresa les gané fácilmente ya que si era abanderado era por mi entera dedicación a los estudios y requería sudor y sacrificios. El maestro no me creyó como había aprendido los movimientos. En la segunda clase me puso a jugar con los mejores de la escuela y extrañamente para mí solo uno era rival para ser el mejor. Después de decidir ocupar el 2do. Tablero en la competencia de clubes escolares nos tocó enfrentar a la Escuela Irigoyen (campeona del año anterior y empatamos 5 a 5 (era un enfrentamiento a 10 tableros) perdimos por tirada de una moneda. Bueno de esta frustración le dediqué dos horas por día para aprender del juego. Tomaba apuntes y empecé estudiando el final de Reyes: PT y R vs Rey y así en todas las filas y columnas descubriendo cuando se ganaba o era tablas. Estos apuntes les mostré a los condiscípulos. Les compartiré como aprendí con el primer material que cayó en mis manos.