05/05/2023
EL ALTAR es una forma de tener presente lo sagrado de la vida. Cuando disponemos ciertos elementos sobre un altar, estamos dandole a esos objetos el poder para ser nexos entre el mundo del espíritu y el mundo de la materia.
Cada altar es un punto de luz espiritual pulsando en la vida cotidiana, y cada objeto en el lleva un rezo o una intención que canalizará esas energías hacia nuestra vida.
Así, una piedra puede ser la fortaleza y firmeza de caracter, un perfume puede ser el amor, un sahumo la plegaria que se elva al mundo del espíritu, una vela el poder de transformar nuestra realidad...
Hay muchas culturas donde emplean el uso del altar, los budistas levantan uno para honrar y recordar a los maestros iluminados, en el hinduismo se erigen tempkos y altares a diferentes deidades, los chamanes andinos tienen un altar portatil llamado Misha, un aguayo tejido con simbolos de sabiduria que les permite llevar sus piedras de poder, para invocar a los espiritus guardianes de la Pachamama. Los musulmanes no arman altares personales, ya que todos se inclinan hacia la Kaaba, la casa de Ala donde yace la piedra que cayó del paraiso junto a Adán y Eva.
El primer altar que aprendí a crear fue el altar estrella, una recreación de la estrella de cinco puntas. En ese altar honro a los cinco elementos y a la estrella que me habita (la estrella dorada como esa chispa divina que nos conecta a la fuente, la unidad previa a a la multiplicidad de la creación).
Para ello pongo en mi altar una representación de cada elemento, tierra (unas piedras, hoja de coca o arroz), agua (esencias, agua florida o un simple vaso de agua), fuego (una vela), aire (un sahumo, unas plumas) y eter (algo que me conecte al espíritu, como una imagen, una planta, una orgonita o cualquier otro elemento que me lleve a lo mas sutil).
Así recuerdo cada día, al sentarme ante mi altar, que algo sagrado me habita y que merece el esfuerzo hacer lo posible para conectarlo, potenciarlo y concretarlo en acciones que lleven mi vida dia a dia a ser una mejor y mas afinada expresión del espíritu en esta bendita tierra.