¿Te cuestionaste alguna vez si estás usando todos los recursos que tienes a tu disposición para lograr tus propósitos, tus objetivos?
¿Qué hay de la creencia que sólo usamos entre un 5 y 10% de nuestra capacidad intelectual? ¿Mito o verdad?
¿Somos seres humanos haciendo una experiencia espiritual, o somos seres espirituales haciendo una experiencia humana?
¿Qué es el destino? ¿Podemos manejarlo? ¿Es verdad que somos co-creadores? ¿Podemos crear conscientemente nuestra realidad?
¿Es verdad que atraemos lo que pensamos? ¿De qué están hechos los pensamientos? Estas y muchas otras preguntas más, nos llevan a entrar al campo de lo intangible, lo sutil, lo energético. Un mundo casi desconocido para la mayoría de nosotros. Vivimos con conciencia lógica, en un mundo racional y cinco sensorial. Pensamos y sentimos de acuerdo a pautas de sentido común, donde el mundo físico, tangible, es el mundo real. Lo que no resulta lógico o que no podemos probar científicamente, o tocar o ver, no es real, no es normal, es misterioso e inexplicable. ¿Y Dios entonces? ¿Existe o no existe? ¿Cómo probamos su existencia? En el último siglo del pasado milenio, aparece la ciencia que se convierte en el puente integrador para que podamos superar éstas fuertes contradicciones que hemos tenido durante muchos años, especialmente los que vivimos en la cultura occidental. Los revolucionarios principios de la física cuántica, que nos dejaron brillantes científicos como Planck, Bohr, Einstein, han contribuido a acercar posiciones, llegando casi a unir lo científico con lo que podemos llamar meta-físico, energético o esotérico, cuyo conocimiento es ancestral y cuya existencia se remonta más allá de los tiempos. El complejo estudio de las partículas subatómicas, ha llevado al ser humano a explorar y tomar contacto desde lo científico, con un mundo totalmente diferente al que teníamos. Un mundo con otros códigos, con otras pautas, donde las que teníamos hasta ahora no sirven, resultan totalmente limitadas para entender todos los fenómenos de la Vida y el Universo. Lo que propone el Coaching Energético, es que descubramos y tomemos contacto con éste nuevo mundo, y para ello debemos desarrollar un nuevo punto de vista, una nueva visión, una nueva forma de ver la vida, desde otra perspectiva, la perspectiva energética. No es un conocimiento nuevo, todo lo contrario, es una forma nueva, sencilla y práctica, para lograr un manejo absolutamente operativo de recursos, que normalmente tenemos “dormidos”, en estado latente, e intactos para ser utilizados a nuestro servicio. Pero tenemos que cambiar nuestra cabeza, tenemos que aprender a pensar diferente, de una manera integradora, holística, en lugar de fragmentada, y de una manera multisensorial en lugar de cinco sensorial como hemos hecho hasta ahora. El Coaching Energético es el acompañamiento para descubrir éste nuevo mundo, que es TU nuevo mundo.