27/03/2022
Los Lithops, también llamados cactus piedra del desierto o piedras vivas, son en realidad todo un género de plantas suculentas con más de 100 especies en su haber. Son originarias de la zona sur de África, y son muy populares en jardinería por su aspecto único, que las hace parecer piedras cuando no tienen flor.
Son plantas muy resistentes que están adaptadas a los climas calurosos y secos de su hábitat natural, y son usados habitualmente como plantas tanto de interior como de exterior. Cuando florecen en otoño, producen una única flor, nocturna y con forma de margarita, tan grande que llega a ocultar casi por completo el resto de la planta.
Cuidados del cactus piedra o lithops:
Luz y emplazamiento:
Como plantas de desierto que son, los lithops necesitan de mucha luz natural y pueden incluso exponerse a pleno sol a temperaturas que no superen los 35ºC. Sin embargo, estas suculentas no soportan bien el frío, y no deberían exponerse nunca a temperaturas por debajo de los 10ºC. El frío es uno de los grandes enemigos del cactus piedra, y si se le expone a una helada o a temperaturas muy bajas lo más probable es que la planta no consiga sobrevivir.
Riego:
Los lithops precisan de muy poca agua, y de hecho el exceso de riego es una de sus principales amenazas. Debes regarlos una vez cada diez días en primavera y verano, reducir el riego en otoño, y no regar en absoluto en todo el invierno, cuando la planta tiene menos actividad. Además, es importante que el plato de la maceta no acumule nunca agua, así que si tras el riego queda agua en este, elimínala de inmediato. Estoy es muy importante porque el exceso de humedad puede provocar la putrefacción de las raíces de esta planta con notable facilidad.