04/03/2017
Bariloche te recordamos que falta poco para las charlas, abiertas e informativas, del 7 de marzo (14Hs) y 8 de Marzo (18:30Hs) que vamos a dar en Moreno 750, "Respiro Vital".
Para entusiasmarnos les dejo lo siguiente:
Kirón “la herida del alma” y “las encrucijadas de la vida”.
Le herida primogénita común de los seres humanos es el rechazo del padre (léase ausencia y/o mandatos), una madre sobrecargada que dentro de las posibilidades convertirse en Tilo es su destino; Y un hijo, mitad caballo y mitad humano, que ante el dolor-hoy sufrimiento- se refugia en el intelecto.
Kiron en una carta natal nos revela la herida del Alma y la consecuente escisión de la conciencia en: Víctima y Victimario. Justamente, lo que propone este arquetipo es la autosanación: “El Sanador Herido”.
Volvamos a la triplicidad inicial. El Padre no busca sanar, su esencia es la Presencia que permite la experiencia; La Madre “Tilia” tiene flores aromáticas, propiedades curativas, y puede ser usada como tranquilizante y/o somnífero. Los árboles de Tilo llegan a vivir hasta 900 años (nos queda suficiente tiempo?); El hijo, aunque le haya otorgado un poder al intelecto que no le corresponde, posee la herramienta más fina de la creación: las manos.
Si apreciamos el símbolo de Kirón, una interpretación resulta la inherente bifurcación que todo camino trae. La elección del camino varía según el grado de conciencia (conciencia centáurica -360°-). Por esta razón, me tomo el atrevimiento de apodarlo “las encrucijadas de la vida”.
La victima suele reconocerse rápidamente, hasta siente que le deben algo, y le cuesta hacerse cargo.
El victimario suele no verse, Una vez abierto puede cambiar inmediatamente.
Kirón nos propone identificar el rol (victima/victimario) que encarnamos en las distintas situaciones (familia, amigos, trabajo, sociedad, etc) y por sobre todo con uno mismo.
Kirón augura autosanación, y nos dice: la herida se cura por su causa. Tomar la senda correcta significa transformar la K en la Cruz.
La tierra es un planeta noble y será un planeta sagrado.