07/03/2025
La escuela secundaria es ese lugar en donde se aprenden y olvidan cosas, donde se aprueban y desaprueban exámenes, donde se difunden algunos saberes y donde se adquieren algunas destrezas y ciertos hábitos. En donde aprendemos a ser alumnos y alumnas, en donde ensayamos ser ciudadanos críticos y comprometidos con el entorno.
Pero es, también, ese lugar donde suceden cosas divertidas, donde unos estudian y otros escriben en las carpetas, donde habitan las ilusiones y -en ocasiones- el desencanto; donde emergen las sonrisas aunque, a veces también, el llanto; donde se sufre con el dolor del fracaso y se goza con el placer del éxito, donde se dormita cuando sobreviene el aburrimiento de las horas en la monotonía de las aulas, y donde se escriben mensajes en los bancos a golpe de lapicera, fibrón o tijera.
Es ese lugar en donde se gesta la amistad, la camaradería, en donde adolescentes y jóvenes escriben y leen, conversan parlanchinamente y enmudecen, alzan la mano, se sientan en fila o en ronda, se enamoran y viven durante la mayor parte de la adolescencia, de lunes a viernes, les guste o no.
Quizá por todo ello, es la secundaria uno de los territorios privilegiados de la memoria.
De ahí que nuestra tarea, como docentes y familia, es acompañarlos en esa construcción, común y colectiva, de buenos momentos, de saberes y conocimientos, de amistades y compañerismo.
Deseamos que este año escolar, que está iniciando, esté lleno de encuentros, enseñanzas y aprendizajes, en donde prime la alegría y los logros.
Bienvenidos a la Escuela Técnica.