+ Ambiente Gilense

+ Ambiente Gilense Espacio para la difusión de temas ambientales

El propósito de esta página es dar a conocer alguna de las actividades desarrolladas por la Secretaría de Cultura, Educación, Ecología y Medio Ambiente de la Municipalidad de San Andrés de Giles.

Viernes, 25 de abril de 2014.
25/04/2014

Viernes, 25 de abril de 2014.

16/04/2014

Ayer editamos el folleto informativo N° 111. En este hacemos referencia a dos fechas que se conmemoran durante el mes de abril. Y que a primera vista podrían parecer no tener relación entre sí: el día de la Madre Tierra y el accidente de Chernobyl. No obstante, esto no es tan así.

Según el calendario ambiental de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, en abril se conmemoran, entre otras fechas, el Día Internacional de la Madre Tierra y el aniversario de la explosión de Chernóbil, el 22 y 26 de este mes respectivamente.

Con el día de la Madre Tierra se trata de generar conciencia sobre diferentes problemas, como contaminación, biodiversidad, pérdida de recursos, y otras cuestiones relacionadas con el medioambiente.

La ONU (Organización de Naciones Unidas) plantea que la Tierra y sus ecosistemas son el hogar de la humanidad. Y plantea que está convencida que para alcanzar una equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de la generaciones presentes y futuras es necesario promover la armonía, con la naturaleza y el planeta, pero ahora.

Resaltando la necesidad de promover esa armonía, en 2009 la Asamblea General de la ONU designó el 22 de abril como Día Internacional del la Madre Tierra. La Asamblea reconoció que el de “Madre Tierra” es un concepto común en varios países y regiones. Este refleja la interdependencia que existe entre los seres humanos, otras especies y nuestro planeta.

Hace varias décadas que se conmemora esta fecha, con distintos nombres, pero no parece haber cambiado la postura de la mayor parte de la población. Ni de la ONU ni de los países que la integran, particularmente los más poderosos, que son también los que mayores daños causan mediante guerras, alteración y destrucción de ecosistemas, etc. Seguimos consumiendo recursos y energía, degradando al mismo tiempo el planeta, a niveles siempre crecientes.

Y como ejemplo de esto tenemos la segunda fecha que rescatamos del calendario ambiental: La explosión de Chernobyl.

Chernobyl es una ciudad de Ucrania, queda en el este de Europa. En 1986 formaba parte de la URSS. Por entonces una de las dos superpotencias, junto con USA, que dominaban en el mundo. A 18 km de esta ciudad se encontraba en funcionamiento la central nuclear Vladimir Ilich Lenin. El 26 de abril de 1986 se desató uno de los peores accidentes nucleares de la historia, y también un terrible desastre medioambiental.

Entre el 25 y el 26 de abril, operarios de la planta hicieron una prueba que pretendía mejorar la seguridad del reactor. Simularon un corte del suministro eléctrico. Un aumento súbito de potencia en el reactor 4 sobrecalentó su núcleo. El calor a su vez provocó que el hidrógeno contenido en su interior explotara. El proceso fue bastante más complejo que esto que te contamos, pero provocó la liberación de sustancias radiactivas muy tóxicas (dióxido de uranio, carburo de boro, oxido de europio, etc. Se estimó que la cantidad de material liberado fue hasta 500 veces más grande que el de la explosión atómica de Hiroshima, en 1945.

La explosión del reactor provocó la muerte directa de 31 personas. El gobierno de la Unión Soviética tuvo que evacuar cerca de 116000 personas. La radiactividad liberada al aire viajó por la atmósfera y fue detectada en 13 países europeos.

Las tareas de descontaminación y limpieza posteriores demandaron cerca de 600000 operarios. Se cerró un área de 30 km alrededor de la central, que aun sigue aislada. Gracias a los trabajos de esta gente se evitó, entre otras cosas, una segunda explosión que podría haber afectado seriamente a toda Europa.

Después de muchas negociaciones con el gobierno la comunidad internacional pagó los gastos del cierre definitivo de la central, completado recién en diciembre de 2000. Posteriormente se construyó un sarcófago para evitar escapes del material interior del reactor. Como los agentes atmosféricos y el propio material actúan, los trabajos de mantenimiento deberán ser constantes, probablemente, por los próximos milenios.

Acá vale la pena hacer un alto. Después del accidente se buscaron culpables. Seguramente hubo algún responsable técnico, o político, del error humano. Pero también podemos hilar más fino. Casi nadie se preguntó qué función cumplía esta planta: generaba grandes cantidades de energía eléctrica, que inmediatamente era consumida, a muy bajo costo. Es decir, uno de los principales culpables de este tipo de accidentes es la propia sociedad, que consume cada vez mayores porciones de energía y recursos, sin preocuparse por la vieja “Pacha Mama”. Más allá de los discursos, despilfarramos sin ningún cuidado. Sin embargo, ninguna persona va a sugerir que está a favor de la contaminación o la pérdida de biodiversidad. Vivimos en sociedades en las cuales el concepto de Madre Tierra está cada vez más lejano, significa cosas que nos cuestan entender. Gran parte del problema pasa por ahí. Repensar esta postura seguramente ayudaría a disminuir los problemas ambientales.

Estamos en un momento interesante de nuestra historia. Hoy la sociedad en general tiene un fuerte doble discurso: por un lado sabemos que necesitamos ahorrar energía, mantener biodiversidad, conservar recursos, contaminar menos. Pero esperamos (y exigimos) que otro lo haga por nosotros. Casi todos queremos consumir cada vez más, permanentemente eliminamos seres vivos por comodidad o conveniencias productivas, y generamos cantidades siempre crecientes de residuos.

No nos reconocemos como responsables de gran parte de los problemas actuales. Solemos adjudicar los desastres a problemas técnicos políticos o naturales, ajenos totalmente a nosotros. En 1986 fue Chernobyl, en 2011 Fukujima, en Japón. En abril del año 2010 se hundió la plataforma petrolera Deepwater Horizon, en el golfo de México, generando uno de los peores desastres petroleros de la humanidad. La lista de accidentes es muy larga. La inmensa mayoría fue en instalaciones energéticas, destinadas a producir en grandes cantidades y a bajos costos.

Continuamente los medios nos bombardean con mensajes de “salvemos el planeta”, campañas momentáneas de apagones o actos simbólicos a favor del ambiente. Estos parten de un supuesto falso. En realidad el mundo no necesita que lo salvemos. La biósfera es un sistema en funcionamiento desde hace millones de años, mucho antes que apareciéramos como especie.

Muchos seres vivos sobrevivirán en el planeta pese a cualquier acto que hagamos los humanos. Tenemos que dejar de afectar el ambiente, no por los demás, sino, porque, de seguir así, los que no se van a poder adaptar a las nuevas condiciones vamos a ser nosotros, los humanos. La biósfera seguirá su camino.

Debemos convencernos de la necesidad de utilizar racionalmente nuestras fuentes de energía. Y empezar a hacerlo. Todo el mundo sabe de lo inconveniente de una sociedad basada en el consumo de combustibles fósiles, no renovables y que se agotarán en algún momento. Tenemos que actuar en consecuencia.

Una sociedad que desprecia el ahorro de energía es inviable. Para el aprovechamiento de cualquier fuente de energía se necesitan recursos. Derrocharla se traduce, inevitablemente en un derroche de recursos.

Necesitamos cambiar los hábitos de consumo, ser más responsables y racionales con nuestras costumbres, ahorrar energía, no despilfarrar recursos. Los conceptos conservacionistas que parecen descubrir los modernos ecologistas, en realidad han sido planteados desde hace siglos por diferentes culturas.

La Pachamama de los antiguos incas resume claramente los postulados conservacionistas modernos. Sin embargo, seguimos produciendo desastres como el de Chernobyl.
José Luis Ponti
Ingeniero Forestal

14/04/2014

Los datos del tiempo climático de marzo de 2014, registrados en el vivero del Parque Municipal de San Andrés de Giles, fueron:

- Temperaturas promedio:
a las 8 hs.: 15,35°C.
a las 20 hs.: 21,16°C.

- Precipitación registrada en el vivero: 140 milímetros.

- Días con precipitaciones: siete (7).

- Precipitación acumulada durante 2014: 614 milímetros.

- Precipitación acumulada en los últimos doce meses: 1124 milímetros.

Viernes, 11 de abril de 2014.
11/04/2014

Viernes, 11 de abril de 2014.

Lunes, 31 de marzo de 2014.
31/03/2014

Lunes, 31 de marzo de 2014.

Jueves, 20 de marzo de 2014.
20/03/2014

Jueves, 20 de marzo de 2014.

19/03/2014

Editamos el folleto informativo N° 110.El tema de este es el “Día Nacional del Comportamiento Humano”, que se conmemora en marzo de cada año.

En 1992 se estableció el 31 de marzo como “Día Nacional del Comportamiento Humano”. Esa fecha, en 1965, murió Francisco Rizzuto, quien fuera un luchador de la solidaridad social. Rizzuto fue el fundador de la Liga Pro Comportamiento Humano, que promovió los valores de igualdad, respeto y hermandad en la sociedad

Innegablemente somos seres sociales. Para desarrollarnos plenamente necesitamos vivir en grupo, siempre fue así. Ninguna sociedad o cultura habría podido avanzar a partir de individuos aislados. Nos necesitamos unos a otros, recíprocamente. Un niño precisa de la educación del maestro, pero este último no tendría ningún sentido sin sus alumnos.

En este marco Rizzuto creó un “Decálogo del Comportamiento Humano”, que plantea:

1 Servir los principios de cortesía, de las buenas maneras y de la urbanidad.

2 Respetar la propiedad ajena y los bienes de la comunidad.

3 Mantener compostura y corrección en los lugares de concentración pública. Suprimir el diálogo disonante y toda manifestación ruidosa que en los medios de transporte y en los lugares de reunión colectiva pueda alterar la tranquilidad de los demás.

4 Guardar consideración hacia los mayores, caballerosidad para las damas y practicar el culto de la amistad.

5 Entender que servir al semejante es una virtud que enaltece la propia personalidad y sentirse solidario con toda empresa que beneficie a la comunidad.

6 Desterrar del lenguaje todo vocablo o expresión grosera que afecte a la cultura y lastime el pudor, y confinar los arrebatos de la soberbia, de la petulancia y del egoísmo, signos desdorosos del valor personal.

7 Auxiliar al enfermo y al necesitado con abnegación y generosidad.

8 No hacer gala de las propias virtudes por entender que la modestia es el patrimonio de los que viven liberados de la arrogancia y la vanidad.

9 Respetar las ideas ajenas y defender las propias con raciocinio, con tolerancia y con dignidad.

10 Medir la responsabilidad que presupone un compromiso contraído, una palabra empeñada y el cumplimiento de las demandas de la puntualidad.

Este decálogo puede parecer anticuado, escrito con un lenguaje viejo, casi gracioso. Pero leélo detenidamente, prestando atención. Si realmente lleváramos adelante estas ideas, la convivencia entre los habitantes de San Andrés de Giles sería más agradable.

El decálogo sugiere practicar respeto mutuo, cortesía, cordialidad y dignidad a través de acciones sencillas como saludar por las mañanas, ser amables, tolerantes con los demás, no hablar usando malas palabras, no ser groseros, ser modestos, escuchar al otro. La Educación actual se enfrenta a un reto complicado: fomentar un cambio cultural que permita volver a conductas de convivencia pasadas, donde se sumen conceptos como cooperación, solidaridad, creatividad, el cuidado y la protección del ambiente.

Cada vez es más común que debamos tener las cosas por escrito, firmadas, para obligarnos a cumplirlas. Sería buenísimo que volviéramos a comprometernos con la palabra sin necesidad de firmas. Lamentablemente, la concreción de estos postulados dista bastante de ser una realidad. Intereses, modas, comodidad personal, egoísmos y otras miserias humanas nos han vuelto más egoístas e individualistas.

Pensando en mejorar nuestro presente y futuro debemos plantearnos el desafío de revalorizar los derechos y deberes individuales. Hay una frase muy común que dice: “Nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás”. Resume bastante bien el espíritu del Día Nacional del Comportamiento Humano, la clave para la convivencia sana en la sociedad, el pueblo o la familia.

Hoy vivimos un estado de situación general bastante violento, muchas veces generado por nosotros mismos. Los daños sociales y ambientales que se evidencian en la actualidad se desprenden en gran medida de los valores egoístas y estilos de vida individualistas, con hábitos muchas veces enfermizos, que caracterizan la sociedad de consumo actual.

Por ejemplo, es algo muy común en Giles ver basura tirada en los bulevares. Solemos usar los espacios públicos como si fueran propios, pero para degradarlos. Si los vecinos dejaran las bolsas de basura en sus veredas facilitarían la recolección sin necesidad de afear algo que es de todos. Es normal ver papeles tirados en la plaza San Martín, Saraví, etc. En cualquier momento del día, aunque un rato antes hayamos limpiado todo. Solemos tardar muy poco en volver a sembrar de papeles en poco tiempo espacios recién aseados. Estas actitudes complican muchísimo los trabajos de limpieza y mantenimiento, haciéndolos inútiles en algunos casos.

En este punto vale la pena recuperar una frase del General Perón, dicha hace más de cuarenta años:
“El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio ambiente que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas.”

De cada uno de nosotros depende mejorar nuestras relaciones personales y con el medio donde vivimos: San Andrés de Giles. Nuestras pequeñas acciones cotidianas son importantísimas.

Si bien conservamos muchas cosas de pueblo chico, tenemos algunas cuestiones en común con las grandes ciudades. Una de ellas es la cada vez más extendida visión individualista de la sociedad, que nos lleva a cuidar cada vez menos el bienestar social, despreciándolo.

Una pequeña muestra de esto es que ensuciamos y rompemos cada vez más el espacio público (o permitimos que otros lo hagan sin preocuparnos) como si no fuera nuestro. Sin embargo el espacio público es de todos, también de cada uno de nosotros.

La ecología aplicada a la vida urbana tiende a mejorar la calidad de vida del ciudadano común. Y hay varias maneras en que podemos colaborar con ella. Una de esas formas es ayudar a mantener limpia la ciudad.

Los residuos no deben ser arrojados a la vía pública. Para eso están los cestos de basura. Y en caso de no tener uno cerca debemos guardar, de alguna forma, el desecho hasta encontrar un tacho o tirarlo en nuestra casa. Este pequeño detalle, que puede parecer insignificante permite definir el aspecto y reconocer como bellas a gran número de ciudades. ¿Por qué obligar al resto de los vecinos a que tengan que soportar tu basura?

No pintar las paredes con aerosoles y mensajes estúpidos de los que nadie se acuerda una vez que dejó de mirarlos. Es mucho mejor ser recordado por alguna buena acción realizada que por un mensaje anónimo que solo ensucia el pueblo.

Respetar el arbolado urbano protegiendo los árboles, no podarlos inútilmente. Una buena arboleda mejora mucho la calidad urbana. Es importante elegir bien la especie a plantar según las características de la vereda para evitar problemas futuros.

Conocer y respetar los horarios establecidos para realizar las diferentes actividades que pueden molestar a los otros vecinos, como por ejemplo el horario de limpieza de las veredas.

Sacar la bolsa de los residuos solo un rato antes de que pase el recolector.

Fomentemos una sana convivencia colaborando con la limpieza y el orden de nuestras calles.

Y, finalmente, tratemos de cumplir con el decálogo del Comportamiento Humano, planteado por Rizzuto.

José Luis Ponti.
Ingeniero Forestal.

Viernes, 14 de marzo de 2014.
14/03/2014

Viernes, 14 de marzo de 2014.

14/03/2014

Los datos del tiempo climático de febrero de 2014, registrados en el vivero del Parque Municipal de San Andrés de Giles, fueron:

- Temperaturas promedio:
a las 8 hs.: 18,82°C.
a las 20 hs.: 23,21°C.

- Precipitación registrada en el vivero: 255 milímetros.

- Días con precipitaciones: nueve (9).

Martes, 18 de febrero de 2014.
18/02/2014

Martes, 18 de febrero de 2014.

17/02/2014

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