11/12/2014
Decir adiós nunca resulta sencillo, mucho menos cuando durante años se han compartido tantas cosas: los nervios y la incertidumbre del primer día, por ejemplo, cuando encontrarse con caras nuevas y algunas ya conocidas nos produjo una extraña e indescriptible sensación.
Con el paso del tiempo hicimos amigos, algunos llegaron hasta hoy, otros por distintos motivos nos abandonaron en el camino, pero quedarán en el recuerdo, muchos se fueron incorporando hasta último momento y nosotros supimos recibirlos con los brazos abiertos y haciéndolos sentir parte nuestra.
Muchas cosas vivimos a lo largo de este camino, ideas, opiniones, reflexiones, sensaciones, amores, desenamores, amistades y emociones, son solo algunas cosas que guardaremos en la memoria por siempre.
Quisiera que recordaran la secundaria sin llorar, ni lamentarse por nada…
Quisiera que la recuerden por haber terminado un largo camino que parecía interminable…
Quisiera que recuerden a aquellos compañeros que en las buenas fueron amigos y en las malas hermanos, motivándonos a seguir día a día.
Este viaje de ilusión está llegando a su fin, hoy termina la etapa de la adolescencia para convertirnos en adultos, pero también es el momento de plantearse nuevos propósitos, enfrentar los obstáculos y alcanzar nuestras metas.
Solo nos queda dar gracias a Dios por tanta dicha, al Director y a la Institución en general, que por cada reto que nos daban se encargaron de nuestra formación con amor y dedicación. A nuestros padres por el apoyo incondicional, aunque muchas veces más de un dolor de cabeza le dimos.
Cada paso que den en esta nueva etapa denlo con orgullo, pasión y dignidad. Equivóquense, lo más que puedan, de los errores se aprende y mucho; pero sobre todo, apuesten al sacrificio y al trabajo duro, ya que es la única manera de progresar.
Gracias por todo, gracias por tanto. ÉXITOS a todos y Hasta Siempre.