14/06/2026
Toda historia tiene un comienzo, dicen… y esta es la mía. 🥹✨
Ni siquiera creo poder poner en palabras todo lo que siento en este momento. Lo que sentí y viví anoche. Lo que vivimos como grupo durante todo este proceso.
Un 6 de abril inauguré el salón de clases con el nombre de mi escuela de danzas. Una idea que se convirtió en un gran sueño y en un enorme proyecto personal. Un sueño que me animé a hacer realidad sin saber siquiera si iba a tener alumnos.
Anoche, 13 de junio de 2026, Ecos de mi Raíz realizó su primera presentación oficial, ni más ni menos que en nuestro querido Salliqueló.
Diecisiete bailarines y bailarinas, entre niños y adolescentes, recibieron por primera vez un enorme y cálido aplauso del público. Lucieron trajes confeccionados desde el amor, usaron por primera vez zapatos, botas, sombreros, maquillajes y peinados que durante meses imaginamos y soñamos.
Para muchos de ellos fueron sus primeros nervios, su primera presentación y el recuerdo de una noche que quedará guardada para siempre en sus corazones.
Y en el mío… ni les cuento. 🥹🤎
Quizás este sea un texto de interminables párrafos, pero cada una de estas palabras merece ser escrita.
Ellos y ellas fueron mis primeros alumnos, mi primer proyecto, mis primeras coreografías escénicas, mis primeras ideas de vestuario. Fueron quienes confiaron mucho más en mí de lo que yo misma confiaba, y eligieron formar parte de este grupo hermoso donde nos acompañamos, nos sostenemos y crecemos juntos. ✨
Mi mención especial es para ustedes: Emma, Tomás, Chloe, Lucas, Roma, Luciano, Delfina, Malena, Faustina, Rebecca, Ramiro, Lupe, Keila, Emma, Olivia, Bautista, Lucía y Mailén. 🤎
Tengo el corazón desbordado. Ese abrazo antes de salir a escena y ese abrazo después de bailar me hicieron entender que estoy haciendo las cosas lo mejor que puedo, por y para ustedes. 🫂
Gracias a las familias de cada uno de mis bailarines, por acompañar, sostener y, sobre todo, confiarme lo más valioso que tienen: sus hijos e hijas.
Gracias al público y a la gente de Salliqueló por el respeto, por el aplauso cálido, por cada abrazo y cada palabra hermosa que nos regalaron. Gracias por demostrar que este camino puede construirse desde el cariño, el respeto y el acompañamiento.
Gracias a mis modistas, por las horas de trabajo, por cada detalle y por transformar ideas en realidad. Y especialmente a vos, Cristina, por confeccionar los primeros vestidos de mi escuela. Los soñamos juntas, los pensamos juntas y los hicimos realidad juntas.
GRACIAS a mi amiga Pilar, que me acompaña y me da una enorme mano en todo y en cada detalle! Lo sabes todo ✨
Gracias a mi compañero Julián, por ayudarme a vestir y acomodar a mis bailarines varones con tanto amor y dedicación.
Gracias a todas las personas que prestaron elementos para que esta noche fuera posible: las rastras, los sombreros, las botas y cada pequeño aporte que hizo una enorme diferencia.
Y gracias a mi mamá.
Porque antes de que yo creyera en este sueño, ella ya creía en mí.
Porque sostiene cada una de mis emociones, incluso cuando ni yo misma logro ordenarlas.
Porque muchas veces somos dos contra el mundo, acompañándonos, empujándonos y recordándonos que vale la pena intentarlo.
Anoche, cuando una de mis alumnas más pequeñas me entregó un ramo de flores de su parte, entendí que había momentos que jamás iba a olvidar.
Y entonces todo cobró sentido.
Los miedos.
Las dudas.
El cansancio.
Las lágrimas.
Las horas de trabajo.
Todo.
Porque anoche no solo debutaron mis alumnos.
Anoche también nació oficialmente Ecos de mi Raíz.
Y si algo me quedó claro después de esta primera presentación, es que los sueños no se cumplen de un día para otro.
Se construyen paso a paso, hasta que un día florecen frente a nuestros ojos. 🌾🤎
Esto recién empieza.
Con mucho amor, Profesora de danzas: Karen Alvarez