13/09/2017
Shiva y su consorte Parvati representan la dualidad del Universo Manifestado: Espíritu y Materia, Purusha y Prakriti. La tradición 3 cuenta que: El Cosmos giraba en torno a al Monte Mandara, y en su pico se encontraba Shiva, en serena meditación, desligado del mundo, transcendiendo a samsara .Brama, el Dios Creador, se dirigió a Vishnu, el Salvador Cósmico, y le preguntó:
-Si todas las criaturas sobre la tierra renunciaran al mundo como Shiva, el Universo cesar de existir. ¿Que podría hacerse para evitarlo?
-Vishnu respondió: Tenemos que conseguir una mujer que le traiga de vuelta al mundo. Para que la sociedad sobreviva, moksha la liberación espiritual- deber de ser complementada con el cumplimiento del dharma, el deber material. La senda de la renuncia, el yoga, deber de ser compensada con el compromiso con la existencia, bhoga. Juntos, Shiva y su consorte habrán de generar el camino de en medio, aquel entre la participación y la renuncia.
-Brama estuvo de acuerdo. Pero, ¿dónde podemos encontrar una mujer que se equipare a Shiva en espíritu y fuerza? Exclamó Brahma.
-Yo ya encontré una, la propia Diosa-Madre, respondió Vishnu. ¿Quién mejor que ella, la personificación de prakriti?.
-Pero, ¿ella aceptará?
-Ella ya ha aceptado...mira, ya ha encarnado como Shakti, la hija más reciente de Daksha.
-¿Cómo puedo yo casarme con ella si yo he renunciado al mundo?, gritó Shiva cuando Vishnu le planteó la cuestión. Pero el no fue capaz de ignorar la intensidad del amor de Shakti.
-¿Por qué te quieres casar conmigo?, preguntó Shiva a Shakti.
-Porque yo estoy incompleta sin ti y tú estás incompleto sin mí.
-Pero yo no tengo nada que ofrecerte.
-Yo no pido nada aparte de ti.
Ambos dijeron:
La verdad se encuentra en la armonía entre el espíritu y la materia, entre el cuerpo, la mente y el alma, entre lo individual y lo social, entre la sociedad y la naturaleza, entre Purusha y Prakriti.