25/05/2026
⚠️ El ejercicio no siempre reduce el dolor…
Ojo! Esto no significa que el ejercicio sea malo o no tenga efectividad.
Significa que la respuesta depende del sistema.
En muchas personas sin dolor, una sesión de ejercicio puede producir hipoalgesia inducida por el ejercicio, básicamente una reducción transitoria de la percepción del dolor.
Pero en personas con dolor crónico, especialmente cuando existe sensibilización, fatiga crónica, estrés, miedo/evitación al movimiento o mala recuperación (por ejemplo por alteraciones del sueño), la respuesta puede ser mucho más variable.
A veces el dolor baja.�A veces no cambia.�Y a veces aumenta.
Esto puede ocurrir porque el ejercicio no es solo “movimiento”.
También es una carga biológica.
Una carga que interactúa con:
→ la modulación descendente�→ la excitabilidad del sistema nociceptivo�→ la respuesta autonómica�→ el sueño y el estrés�→ las expectativas�→ la amenaza percibida�→ la historia previa de dolor�→ y la dosis concreta de ejercicio
Por eso, en algunos pacientes, una dosis adecuada puede modular la sensibilidad.
Pero una dosis mal ajustada puede funcionar como una amenaza más para un sistema ya sensibilizado.
El problema no es el ejercicio.
El problema es asumir que cualquier ejercicio, en cualquier dosis, en cualquier contexto, va a producir analgesia.
En dolor persistente, prescribir ejercicio no es simplemente “hacer más”.
Es decidir cuánto, cuándo, cómo, con qué intensidad, con qué significado, y en qué estado de la persona y de su sistema.
Porque una misma tarea o situación física puede generar respuestas distintas.
El ejercicio no siempre reduce el dolor.�La dosis importa.
11/05/2026
💪🏻🧠 La fuerza no es solo contraer un músculo… También puede actuar como una señal relevante para el sistema nervioso.
Durante una contracción isométrica, especialmente cuando existe una alta intención de generar fuerza (estos es muy pero muy importante!) es plausible que:
→ aumenten las entradas aferents desde músculos y articulaciones,
→ se incremente las señales de redes cerebrales como la red sensoriomotora
→ es probable que se pongan en marcha mecanismos de modulación del dolor.
Esto ayuda a entender por qué, en algunas personas, una contracción incluso lejos de la zona dolorosa puede modificar transitoriamente la sensibilidad al dolor.
Pero cuidado…la respuesta no es universal.
En personas con dolor crónico, la hipoalgesia inducida por el ejercicio (EIH) suele ser mucho más variable.
En algunos casos el dolor disminuye, en otros no cambia, e incluso puede aumentar.
La modulación depende de múltiples factores:
– estado previo del sistema nervioso
– mecanismos de sensibilización
– contexto y expectativas
– experiencia previa
– estado emocional
– significado de la tarea
– tipo e intensidad del ejercicio
Lo que si está claro es que el entrenamiento de fuerza, por ejemplo con contracciones isométricas no parece actuar únicamente sobre tejidos periféricos, y también puede influir sobre sistemas relacionados con la modulación descendente, el procesamiento emocional, circuitos motivacionales y de recompensa, regulación autonómica y conductas asociadas al dolor
Por eso, el ejercicio no lo veas solamente una estrategia para “fortalecer un músculo” o “para darle algo al paciente mientras te espera” (🤦♂️)
Podrías pensar que entrenar la capacidad para generar fuerza puede funcionar como una entrada biológica capaz de modificar cómo el sistema procesa y regula la actividad motora en relación con la percepción de dolor y de amenaza.
Quizás esto sea una clave importante del tratamiento en personas con dolor crónico.
Generar fuerza con intención también es información para el sistema… le estamos diciendo de que es capaz.
29/04/2026
❌🫠 “Saber no alcanza.”…
Menos en el dolor crónico.
En dolor crónico, muchas veces asumimos que si el paciente entiende qué le hace bien, debería poder hacerlo.
¿Cuántas veces te ha pasado de indicar ejercicios, cambios de hábitos, entre tantas otras cosas, y que tus pacientes no hagan ni caso?
Y te cuento algo… no es porque no sepan sobre los beneficios de estos cambios, es por algo mucho más complejo.
Este fenómeno se explica por algo bien descrito en ciencias del comportamiento: la brecha entre la intención y la acción.
A veces pensamos esta situación como un problema en la dimensión cognitiva. Sin embargo, entre saber y hacer, interviene un sistema que integra:
🔘 cognición (interpretación, expectativas)
🔘 emoción y motivación
🔘 procesos automáticos
🔘 tendencias de acción
Y ese sistema no siempre funciona de manera lineal ni predecible.
Por eso, una persona puede:
saber que moverse le hace bien,
pero no lograr sostener la conducta.
No necesariamente por falta de voluntad, sino porque:
la información no siempre logra guiar la acción.
Esto tiene implicancias directas en cómo pensamos la intervención.
No alcanza (ni es necesario muchas veces) dar una clase de neurofisiología, explicar o intentar “convencer” al paciente.
Hace falta diseñar experiencias que faciliten:
✅ la acción
✅ la repetición (recursividad)
✅ y eventualmente, la adquisición de ese hábito o conducta.
En dolor crónico, el desafío no es solo entender.
Es lograr que el sistema use esas experiencias para facilitar la acción en un sentido en particular.
⚠️ ¿Lo ves en tu práctica clínica?
13/04/2026
🔄🧠 Plasticidad direccional: El sistema nervioso se adapta… incluso al dolor.
Muchas veces relacionamos a la neuroplasticidad como un fenómeno positivo (¡realmente lo es!) que nos ayuda a la recuperación física, en este caso del dolor. Pero... no siempre la neuroplasticidad es sinónimo de recuperación, incluso puede ser la principal barrera que nos encontramos a la hora de trabajar con una persona que experimenta dolor crónico.
Me explico mejor.
El sistema cambia constantemente en función de las demandas a las que está expuesto. Sean estas “positivas” o “negativas”, haciendo que el sistema se adapte de la manera más eficiente que pueda. Por ejemplo, en el dolor crónico, muchas de esas adaptaciones están orientadas a que el sistema sea más eficiente en la transmisión nociceptiva o en la percepción de amenazas en el medio ambiente.
En este contexto se produce algo que se conoce como carga alostática, donde el estrés sostenido, la inflamación y las fases de agotamiento de los sistemas no solo acompañan al dolor, sino que pueden formar parte de los procesos de cronificación del mismo. Cambios en la organización de las redes, en la regulación del sistema y en la forma en que se integra la información pueden sostener el dolor incluso en ausencia de daño evidente.
Pero ¡hay algo bueno en todo esto! Es que esta misma capacidad de adaptación también permite que podamos cambiar y organizarnos de nuevas formas, incluso más eficientes y saludables para la persona.
El movimiento, la mejora de la capacidad física y de la flexibilidad metabólica no actúan como “tratamientos aislados”,
sino como moduladores del contexto en el que el sistema se adapta.
Y eso cambia la dirección de la plasticidad.
Tal vez la pregunta no sea si la neuroplasticidad es buena o mala, sino hacia dónde está adaptándose el sistema esa persona.
10/03/2026
📍🗣️ La historia del dolor importa más que la etiqueta diagnóstica.
El cerebro no cambia cuando el dolor se vuelve crónico, cambia mientras se vive con dolor.
Durante años hemos clasificado el dolor en categorías relativamente rígidas, donde un dolor agudo o crónico depende más de la fecha de inicio que de la experiencia en sí misma.
Muchas veces dos pacientes pueden recibir la etiqueta de “dolor crónico” solo porque han pasado determinados meses, aunque sus historias de dolor y sus procesos de adaptación sean completamente diferentes.
En el estudio de referencia de este post se analizó la perturbación de la Default Mode Network (DMN) en pacientes con dolor lumbar subagudo y crónico.
El hallazgo central es interesante:
la reorganización de la DMN no depende tanto de la etiqueta clínica de cronicidad, sino de algo más continuo: los años vividos con dolor (Years Lived with Pain, YLP).
Es decir, la perturbación de esta red parece reflejar un proceso progresivo de adaptación a la experiencia de dolor, más que un cambio determinado por un umbral temporal.
Además, esta relación está mediada por las estrategias cognitivas de afrontamiento.
La forma en que una persona interpreta y gestiona el dolor también puede modular la reorganización funcional de las redes cerebrales.
Tal vez el dolor crónico no sea tanto un estado clínico fijo, sino el resultado de una historia acumulativa de exposición y adaptación neural.
En el primer comentario te dejo la referencia del estudio y una pregunta! 🤔
os
28/01/2026
💪🏻🌪️🧠 Entrenar en dolor crónico implica generar una perturbación sistémica:
integrar señales motoras, neurales y conductuales para reorganizar la función.
Pensar que una persona con dolor crónico debe moverse parece algo de sentido común (aunque, como suele decirse, el sentido común es el menos común de los sentidos).
Una pregunta interesante que nos podemos hacer sobre esto es… ¿qué sucede realmente cuando entrenamos a una persona en esta condición?
Desde una perspectiva sistémica y compleja, el entrenamiento no actúa sobre una estructura aislada, ni sobre un solo sistema.
Actúa como una perturbación capaz de modificar la interacción entre redes cerebrales y el resto del organismo.
En la clínica, esta reorganización suele expresarse primero en algo muy concreto: la recuperación de la sensación de “yo puedo moverme”, incluso antes de que el dolor disminuya.
Algunos autores describen este fenómeno como un aumento del sentido de agencia.
👇 Continúo la idea en el comentario fijado.
05/01/2026
Neuroplasticidad aplicada al ejercicio en dolor crónico | Parte 3
🧠 Redes cerebrales, ejercicio y dolor
Cuando entrenamos a una persona con dolor crónico, no estamos actuando sobre una estructura aislada. No entrenamos un músculo, ni una articulación… pero tampoco una región específica del cerebro.
Entrenamos la organización y la interacción de un complejo sistema… en especial un podemos hablar sobre un nivel muy interesante que son las redes cerebrales.
En el dolor crónico se observa una reorganización de estas redes, donde el sistema puede perder su fluctuación óptima. Aumentan las interferencias entre procesos sensorimotrices, atencionales y emocionales, y el movimiento deja de ser una emergencia fluida, eficiente y “segura” para convertirse en una experiencia controlada (atencional), rígida (baja variabilidad sensoriomotriz) y defensiva (emocional).
Desde este punto de vista, muchas limitaciones funcionales no tienen que ver solo con la fuerza, la movilidad o la capacidad física, sino con cómo el sistema nervioso integra información, prioriza señales y coordina respuestas.
El entrenamiento planificado con sentido genera un contexto sensorimotor, cognitivo y motivacional predecible. Un contexto que favorece un control motor con las tres “E”… Efectivo, Eficaz y Eficiente.
Cuando este tipo de estímulos se mantiene en el tiempo y progresa de manera adecuada, es probable que el sistema reduzca interferencias entre redes, recupere una organización más óptima y permita que el movimiento vuelva a ser una emergencia funcional, y no una amenaza.
Desde esta perspectiva, el ejercicio no es solo movimiento. Es información que el sistema nervioso utiliza para reorganizarse. Y ahí es donde empieza el verdadero cambio clínico.
Este es el final de la primer serie sobre Neuroplasticidad, dolor y ejercicio (volveremos con más cosas sobre este tema!)…. Mientras tanto si quieres comentarme otros tópicos que tema sean de interés sobre neurociencias, dolor y salud… te leo! 👀👇🏻
29/12/2025
🧠 Neuroplasticidad aplicada al ejercicio en dolor crónico | Parte 2
📍🧭 Mapas corticales: control motor y dolor
Es frecuente, cuando trabajamos con personas que experimentan dolor que no puedan realizar determinados movimientos o ejercicios, especialmente cuando el dolor se mantiene por mucho tiempo. Esto puede parecer obvio, pero vayamos un poco más fino…
Muchas veces, cuando analizamos el problema en profundidad, no es solo por dolor o debilidad, sino porque no tienen NI IDEA de CÓMO HACER ESE MOVIMIENTO!… es como si estuvieran “bloqueados mentalmente”, esto realmente es porque no poseen una representación motora clara.
En algunos casos, incluso cuando pueden imaginarlo (con dificultad), esa representación mental ya está asociada a dolor, amenaza e inseguridad. Sí, incluso antes de moverse, el movimiento ya “duele” en el cerebro. (Este punto es clave y merece un posteo propio).
En los comentarios te cuento mejor sobre algunos mecanismos neurofisiológicos que podrían estar involucrados en estos casos y por qué el ejercicio y el movimiento son grandes aliados para guiar el proceso de Neuroplasticidad.
⚠️ PERO ANTES!…
🎁 Si te interesa una infografía resumen de este tema, dejame un comentario y te la envío 👇🏻
15/12/2025
🧠 MOVERSE MÁS Y MEJOR CON DOLOR CRÓNICO: Ejercicio Físico, neuroplasticidad y conducta
¿Te ha pasado alguna vez que ves que tú paciente con dolor crónico, cuando comienza a entrenar, en poco tiempo presenta cambios objetivos en sus actividades cotidianas, más allá de si hay o no modificaciones en su percepción o relato del dolor?
Bueno, si es así, te cuento algunas cosas curiosas de qué podría estar pasando.
En un estudio pre-post en pacientes con dolor crónico generalizado analizaron los efectos del entrenamiento físico intensivo mediante RMNf cerebral.
Te cuento qué encontraron…
Cambios en el circuito de recompensa: El ejercicio se asoció con un aumento significativo de la conectividad funcional (FC) en el Núcleo Accumbens (NAc), el centro de motivación y recompensa del cerebro, y áreas del lóbulo parietal. Por otro lado, el NAc disminuyó su conectividad con áreas sensoriomotoras.
Ahora te cuento una parte MUY INTERESANTE del trabajo… los investigadores vieron que parece existir una relación entre los pacientes que mostraron mayor reorganización de la FC en el NAc y la mejoría en la capacidad motora (aumento de velocidad de marcha y la cantidad de pasos diarios).
Entonces, ¿qué conclusiones a priori podemos sacar de esto?
Cuando indicamos ejercicio físico en personas con dolor no solo estamos entrenando músculos; podemos decir que es probable que estos estímulos actúen como un potente modulador neural con posibilidad de modificar la hipofunción del sistema de recompensa asociado a la fatiga y la evitación del movimiento y las actividades que muestran las personas con dolor crónico. Estos cambios neuroplásticos podrían ser el mecanismo biológico que facilita el aumento de la actividad motora en personas con dolor.
11/06/2025
🚨 NUEVO PROYECTO DE DIVULGACIÓN! (👉🏻 Link en la biografía) Relamente esto es un SNACK de CIENCIA 😉
🎙️Este es un espacio creado para profesionales de la salud que buscan mantenerse actualizados sin perder tiempo.
👨⚕️ Soy Licenciado en Kinesiología y Fisiatría, con formación avanzada en Medicina y Neurociencias, y en este canal te acerco los últimos avances en neurociencias, rehabilitación musculoesquelética y ciencia del dolor.
🧠🦾 En cada episodio desglosamos artículos científicos recientes, utilizando inteligencia artificial como apoyo para sintetizar la mejor evidencia disponible con precisión, claridad y profundidad clínica.
⚠️ Lo mejor… este proyecto está pensado pra profesionales o estudiantes que tienen poco tiempo por lo que cada artículo o temática se discute en pocos minutos y en formato Podcast!! Para escuchar mientras haces tus cosas!
👩⚕️👨⚕️ Ciencia que se entiende. Evidencia que se aplica.