30/04/2021
Estás creciendo.
Cuando tuviste que dejar tus hermosas zapatillas , sí esas que tanto te gustaban pero empezaban a lastimarte.
Fue más o menos fácil entender que estabas creciendo y necesitabas unas más grandes.
Dejarlas y buscar otras que no te lastimen al caminar.
Cuando es tu consciencia es la que ha crecido por más que te gusten las estructuras donde habitabas, comienzan a doler.
Estás creciendo en consciencia y muchos lugares, situaciones o personas que eran cotidianas, ahora lastiman.
Te aprietan, te ahogan y no es tan sencillo como comprar nuevas zapatillas. Hay mucho más en juego.
Una identidad, un saber quién soy y adonde pertenezco. ¿Cómo soltar esto?
Del mismo modo que un día nacimos, con una acción conjunta entre mamá y vos.
Con movimientos coordinados.
Igual que una mamá contrae sus músculos y los dilata al mismo tiempo que lo hace su hijo hasta el momento exacto en que ambos están listos para separarse y reunirse de otra forma.
Así estás creciendo y las contracciones y expansiones se repiten, te aprietan y relajan hasta que estés listo para calzarte la nueva consciencia.
Y aún cuando eso ocurra y al igual que un bebé, pasarás un tiempo aprendiendo a vivir en esa nueva consciencia.
Cerrar tu existencia en un nivel de consciencia te convierte en aprendiz en el próximo nivel.
Al nacer una mamá o un grupo de personas que conocemos como familia te cuidan y guían. Al ingresar a un nuevo estado de consciencia tus cuidadores y tus guías suelen estar dentro tuyo. Son intuiciones que te acercan a situaciones, lugares o personas donde te nutrirás y también alimentarás.
Darás sentido y lo recibirás.
Seguirás siendo y serás lo que nunca fuiste.
Así que si te duele, te aprieta o te ahoga, sigue la sincronía contrae y relaja siguiendo tu intuición. La realidad te marcará algunos modos y tiempos. Y acepta estás creciendo y está muy bien!!
Adri.
Integración Consciente.