06/01/2018
La familia es un pilar fundamental en el tratamiento de un niño. Acompañados es mejor, puede ser difícil pero no imposible y eso es lo más importante.
NINGUNA BROMA
El papá está enojado porque el médico recomendó que no se compre más gaseosa en la casa. También recomendó que pedir piza o empanadas sea sólo de tanto en tanto. El nene necesita bajar de peso, está gordo… y no siempre todos los integrantes de la familia están dispuestos a ceder sus placeres. Que si es una broma… es lo que escucho bastante seguido.
Cada niño gordo que entra a un consultorio es un enorme desafío. El mayor obstáculo, me parece, es la actitud del mayor, como enojado con su hijo.
La principal estrategia está en educar a los padres. Los chicos no necesitan hacer dieta; ellos solo necesitan tener buenos padres. Padres informados, que sus hijos los tomen de ejemplo.
Éstamos viviendo en tiempos complejos. La industria alimentaria sólo quiere vender sus productos. A la industria no le quita el sueño si la población engorda o no. Le quita el sueño no vender lo que fabrican.
El consejo es tan fácil de decir como difícil de hacer. Bajar de peso y hacer ejercicio, para un chico gordito, acostumbrado a ver tele, que está descubriendo la vida independiente, es un desafío demasiado grande.
Las investigaciones señalan que se debe hacer lo siguiente:
- Es clave evitar que los chicos coman solos;
- Desayunar siempre;
- La familia tiene que comer con menos azúcar y sal;
- Que en la casa aumente el consumo de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos;
- Enseñarle a los chicos y hacerlos participar de la preparación de la comida casera;
- Limitar el consumo de bebidas azucaradas, los alimentos muy calóricos y las comidas fuera de la casa;
- Sustituir las gaseosas y jugos azucarados por agua;
- Es habitual que en los recreos de la escuela los chicos consuman golosinas, galletitas, alfajores y gaseosas. Reemplazarlos llevando de casa barras de cereal y/o frutas;
- Realizar periódicamente actividad física de intensidad moderada o vigorosa, de acuerdo a la edad y a la etapa de desarrollo.
Es cierto que el costo de las frutas y verduras es mayor que los fideos y el pan. También es cierto que los padres no tienen tiempo para llevar a los chicos a hacer ejercicio. Es difícil enfrentar esta epidemia de obesidad, pero no imposible.
Juan Martín Romano www.comerdespierto.com