15/05/2026
Un estudio del Imperial College London y la UCSF, publicado en Nature Communications, documentó por primera vez en humanos que una dosis alta de psilocibina produce cambios en la estructura cerebral que persisten al menos un mes después.
En 28 voluntarios sanos, se observaron modificaciones en las conexiones entre la corteza prefrontal y regiones subcorticales, vías clave en la regulación emocional y la flexibilidad cognitiva. Específicamente, las fibras que conectan estas zonas mostraron una mayor compactación, un patrón que en otros contextos —como el aprendizaje o la meditación— se asocia con un procesamiento más eficiente de la información.
Estos cambios estructurales se relacionaron con mejoras en bienestar e insight psicológico un mes después de la experiencia.
Los autores son cautelosos: es un estudio exploratorio que requiere replicación, pero sus hallazgos sugieren que la profundidad de la experiencia tiene consecuencias medibles mucho más allá del momento en que ocurre.
Fuente: nature.com/articles/s41467-026-71962-3
Fecha de publicación: 5 de mayo de 2026