16/10/2025
“Hay personas que se ganan tu respeto con un solo gesto. Adam Sandler lo hizo el día que conoció a mi hijo.”
“Sam tenía unos once años cuando lo llevamos al set de Golpe Bajo, en Santa Fe. Estábamos filmando las escenas de la prisión, y él no podía creer el tamaño del lugar: las cámaras, los extras, todo lo que pasaba a su alrededor.
De pronto, apareció un carrito de golf. Era Adam Sandler. Frenó de golpe, me miró y luego miró a mi hijo:
—¿Tú eres Sam?
Sam asintió, y Adam le dijo:
—¡Vamos, tenemos cosas que hacer!”
“Se lo llevó por todo el set, le mostró cómo funcionaban las cámaras, los monitores, los escenarios... lo trató como si fuera parte del equipo.
Cuarenta y cinco minutos después, Sam volvió con una sonrisa que no se le borraba del rostro. En ese momento solo pensé: ‘Te amo, Adam Sandler.’
Porque hay gestos que dicen más que mil palabras, y ese fue uno de esos momentos que te recuerdan quiénes son las verdaderas buenas personas.”
— William Fichtner, sobre el día en que Adam Sandler hizo sentir a su hijo como la estrella del rodaje.