Nuestro IDEARIO
Se sostiene una concepción del alumno como un sujeto de derecho, un ciudadano, como un sujeto activo procesador de información, que posee una serie de esquemas, planes y estrategias para aprender y solucionar problemas, los cuales a su vez deben ser desarrollados. Los alumnos son seres individuales completamente únicos y diferentes de los demás y hemos de educar con la seguridad de
que al finalizar la experiencia académica, su singularidad como personas se ha respetado y potenciado su capacidad de desarrollo y la solución creativa de problemas. Percibirlos como seres que participan cognitivamente en las clases y como personas que poseen afectos, con vivencias particulares. En el interior de la Institución educativa no encontramos “docentes” y “alumnos/as”, sino múltiples formas de ser docente y alumno/a. Unos/as y otros/as están marcados/as por diversidades de género, de generación, de sexualidad, de lenguaje, de etnia, de consumos y prácticas culturales, de proyectos, de religión y creencia y por desigualdades socioeconómicas, que involucran también diferencias en las matrices de acción, pensamiento, creencias y sentimientos. Nuestro establecimiento fue fundado para brindar a los niños y niñas que integran la comunidad educativa, una educación integral, teniendo estrecha relación y comunicación con las personas que intervienen en el proceso educativo. La libertad del alumno crecerá progresivamente ante la guía de padres y educadores, debiéndole respeto y mucho amor. Desde el punto de vista religioso se respetaran todas las religiones y creencias individuales y sociales. Las familias tiene derecho a pensar por si mismas en el terreno de la felicidad: en una educación pluralista la maestra no tiene legitimidad para enseñar un modelo de cómo debe ser un varón, una mujer o una familia; no puede imponer tal o cual creencia religiosa, tal o cual adscripción político-partidaria. Se trata de campos en los que la escuela debe respetar y favorecer la diversidad. Son propósitos definidos desde la Institución para el Área de Formación Personal y Social.
* Favorecer en el niño/a la construcción de una identidad individual y social por la cual se inserta en un mundo simbólico constituido por códigos, costumbres, hábitos y normas.
* Asumir actitudes democráticas que permitan que los niños se apropien de los valores y los principios necesarios para la vida en comunidad: la justicia y la tolerancia; el reconocimiento y el aprecio a la diversidad de género, lingüística, cultural y étnica; y el respeto a los derechos de los demás.