25/06/2026
Muchos chicos llegan a la escuela sin haber desayunado. Y muchos otros llegan por la tarde sin haber almorzado.
La realidad de numerosas familias es cada vez más compleja, y el hambre se convierte en un obstáculo para aprender, concentrarse y desarrollarse plenamente.
¿Cómo puede un niño aprender cuando tiene hambre?
¿Cómo puede la escuela cumplir su misión educativa si las necesidades más básicas no están cubiertas?
Por eso, te invitamos a sumarte a esta campaña.
Ayudanos a fortalecer los desayunos y las meriendas de nuestros chicos y chicas.
Tu aporte puede transformar una mañana, una tarde de hambre en una oportunidad para aprender ✨️
Porque con hambre no se puede pensar.