03/02/2018
“FUE DESCUBIERTO”
(Historia real)
El mayor deseo del señor Yoshihara, japonés rico e influyente, era tocar en la orquesta imperial de su país, ante el emperador. El problema era que no tocaba ningún instrumento, ni sabía una sola nota musical. Sin embargo, aunque no tenía talento musical, sí tenía dinero.
Sobornó al director de la orquesta para que le diera un puesto entre sus músicos. El director le entregó una flauta y le dijo que cuando la música comenzara, levantara la flauta, frunciera los labios, moviera los dedos e imitara los movimientos de los otros flautistas; pero que no tocara ninguna nota para que no ocurriera un desastre. El siguió las instrucciones y así, durante algunos meses, formó parte de la orquesta imperial.
La farsa duró hasta que otro director, que no sabía nada del arreglo, asumió la dirección. Lo primero que dispuso fue hacerle una prueba a cada integrante. Uno por uno fueron presentándose los miembros y al llegarle el turno a Yoshihara, fingió estar enfermo. El médico lo examinó pero encontró que estaba sano. Cuando por fin le tocó presentarse ante el director, Yoshihara, confesó ser un farsante.
El refrán dice: «No toca el que tiene ganas, sino el que sabe tocar.» Al deseo de tocar lo tiene que acompañar el saber, en el caso de Yoshihara, si bien le faltaba conocimiento de la música en general y de la flauta en particular, por lo menos estaba consciente de su ignorancia. En cambio, en el caso de muchos en la actualidad que no tienen el conocimiento necesario para ser o hacer algo, también les falta reconocer que carecen de ese conocimiento. En vez de engañar a los demás, como el señor Yoshihara, se engañan a sí mismos.
Hay quienes desean más que nada llegar al cielo para poder presentarse favorablemente ante Dios como miembros de la orquesta celestial están convencidos de que van a llegar al cielo por las ganas que tienen de hacerlo. Ignoran que necesitan cumplir con ciertos requisitos divinos, tales como tener una relación íntima con Dios, habiendo reconocido a su Hijo Jesucristo como Señor y Salvador.
Motivo de oración: “Que no termine este día sin haber recibido a Jesús en tu mente y corazón y haberle pedido perdón por tus pecados”.