24/01/2018
El tiempo de la urgencia
.."Para el niño el tiempo es un constante devenir, un "siendo" sin pausa, una temporalidad que le cuesta organizar, ya que lo arrastra en lo intempestivo de los sucesos sucediéndose ...El pequeño vive la niñez en ese dinamismo de realización y vivencia propiamente infantil que lo determina en su avidez deseante.....El niño-hijo, como representante de sus padres y de la sociedad moderna, se ha transformado en un objeto de consumo. Tiene que realizar el desarrollo con la presión de ser el espejo "moderno" de sus padres, de lo social, de lo institucional (escuela) .....la temporalidad infantil se acelera velozmente para que sea el mejor representante de ese mundo moderno.....El tiempo veloz de la urgencia atraviesa cualquier actividad del niño... Padres, madres y profesionales exigen resultados cada vez más rápidos... Urgencias para que hable bien, para que dibuje y escriba letras, para que pase de grado, para que no se atrase, para que esté siempre atento, para que domine el inglés y la computación... y hasta exigencias para que sea feliz.....Paradójicamente los efectos de esta urgencia-exigencia generan en la infancia nuevos y famosos síntomas...Lo que en esta sintomatología está en juego es siempre el gran temor y la angustia de perder el amor parental, temor acrecentado ante semejantes exigencias que no puede cumplir..."
Los niños del otro espejo - Esteban Levin