16/09/2026
En Catamarca, en 1990, una adolescente de 17 años nunca volvió a su casa. Su nombre era María Soledad Morales. La violaron, la drogaron y la mataron. Sus compañeras de colegio no se quedaron calladas, marchando en silencio dijeron mas que a los gritos. Empezaron las Marchas del Silencio, lideradas por la hermana Martha Pelloni, y se transformaron en un fenómeno nacional que terminó tumbando a un gobernador y forzando una intervención federal. Siete años después, luego de un juicio nulo, en un segundo juicio, el fiscal Gustavo Taranto cerró su alegato de una forma que nadie puede olvidar. Pegó la foto de María Soledad en la pared y la hizo “hablar” a través de sus palabras: “María Soledad no tiene razones para mentir”. Guillermo Luque fue condenado a 21 años de prisión. Luis Tula a 9. Ambos salieron en libertad condicional antes de cumplir su condena. Hoy pueden ver la historia completa en el documental de Netflix “María Soledad: el fin de silencio”, con los testimonios de sus compañeras de colegio y de la hermana Pelloni. Un caso que cambió la forma en que la justicia argentina empezó a mirar la violencia contra las mujeres.