15/12/2024
Un mes atrás llegaba una de esas noticias inesperadas, esas que nunca estamos preparados para recibir y aceptar...
Benja, uno de nuestros estudiantes, nos dejaba para emprender su último viaje...
Hace unos días, pudimos reencontrarnos con su familia y juntos, intentar un homenaje, un abrazo que nos rearmara un poquito a quienes aquí quedamos...
Sencillo pero cargado de mucho amor.
Estas eran las palabras de Vale, su seño:
Palabras para Benja
Revivo en mi memoria a la seño Nadia apurada por ir a buscarte al transporte, escucharla por el pasillo cómo te venía hablando mientras yo te esperaba con tus compañeros Giuliano y Nacho.
Verte llegar por la puerta de la sala con tus lentes y tu sombrero canchero,
Dejarte ser un chivo loco en la colchoneta donde te movías y jugabas como querías
Mirarte sonreír y ver cómo se te iluminaba la cara rodando de un lado a otro
a veces hasta parecía que hacías yoga, con esa flexibilidad increíble.
Hablarte y molestarte para ver cómo reaccionabas, acercarte a cosas nuevas, tomarte las manos y sentir que vos también nos las tomabas con fuerza.
Mostrarte algo para que nos sigas por toda la sala con tu mirada
Que se te acerquen las seños y te envidien esas pestañas únicas en el mundo
que seas parte de los festejos, que te cantemos el feliz cumpleaños.
Empezamos el año siendo una sala de astronautas y ahora queremos imaginarte por el espacio recolectando meteoritos como en el pernocte, averiguando “a qué sabe la luna” cómo en aquel cuento de animalitos curiosos, coloreando planetas lejanos, tejiendo caminitos de lana entre las estrellas, siendo el conductor de tu propio cohete!!
Sos y siempre serás parte de nuestro mundo, de ese que construimos entre las cuatro paredes de la sala y del universo de la Escuela Especial 6, por tantos años compartidos, tantos aprendizajes y tantos recuerdos!
Deseamos de corazón que este homenaje acaricie tu alma y la de tu familia, que las ramas de este árbol crezcan hasta el cielo, qué su tronco sea fuerte como debemos ser nosotros para continuar sin tu presencia, que sus raíces se alimenten de los colores de estas piedras que pintaron tus compañeros y compañeras. Y que estás palabras lo abriguen cuando haga frío y sean las gotas de agua para aliviarle la sed.
Te queremos, te extrañamos y te agradecemos por tu tiempo.