NUESTRO COLEGIO, “PIONERO EN LA EDUCACIÓN SECUNDARIA DE MOCORETA”. El actual establecimiento educativo conocido con el nombre de “Colegio Secundario Gregoria Matorras de San Martín”, ha surgido como resultado de grandes esfuerzos de la comunidad para dar respuestas a una problemática local. A los que les debemos reconocer como “loable” su labor puesto que trabajaron, sin escatimar esfuerzos, sabiendo que los frutos no eran para ellos, sino para los hijos de este pueblo, “para nosotros”. Fue así como un 11 de marzo de 1971, un grupo de vecinos movilizados por la necesidad de que los jóvenes del pueblo, incluida las zonas rurales, tuvieran la posibilidad de continuar con sus estudios secundarios, solicitaron ante las autoridades la creación de una escuela secundaria. Dicha comisión considerando la actividad económica de la zona tenía como objetivo que se creara un Instituto Agrotécnico para dar respuesta a la necesidad de capacitación de los jóvenes para la actividad principal de la zona. El 11 de octubre del año siguiente por decreto Nº 3337/72 del entonces Gobernador Adolfo Navajas Artaza, se aprueba la creación de un Ciclo Básico Común (CBC) cumpliéndose así el sueño de un colegio secundario. Sin embargo queda frustrado el deseo de que éste fuera agrotécnico. El decreto antes mencionado establece que el CBC comenzará a partir del período lectivo del año 1973. De esta manera el 10 de abril de 1973, se iniciaron las actividades: comenzaba a realizarse un sueño, los inconvenientes se transformaron en graciosas anécdotas. El salón Parroquial se convertía en el primer aula, a partir de entonces Mocoretá comenzó a escuchar el “bullicio” de los estudiantes secundarios. En el año 1973, el colegio era solamente un decreto y un sello que decía CBC de Mocoretá. Para la comisión promotora, docentes, organizadores, alumnos, comunidad e instituciones era suficiente para que comenzara a funcionar en el salón parroquial. Cuentan los primeros alumnos que era costoso llegar para asistir a clases; los que vivían en el campo venían a caballo, en sulky, en bicicletas. Cuentan que era importante no faltar aunque llueva. Hoy no nos podemos imaginar como hacían estudiar con tantos inconvenientes e incomodidades, a las que sin embargo ellos recuerdan con que: fueron hermosos esos años. En el mes de diciembre de 1977, podríamos afirmar que se realizó uno de los actos más importantes, no solo para la vida de la escuela, sino también para la comunidad de Mocoretá: se realizaba el Primer Acto de Egresados, egresan aquellos que soñaron primero y trabajaron después para que el colegio sea una realidad. A medida que transcurrían los años cada vez se presentaban más problemas del lugar donde desarrollar las clases. Ya habían transcurrido cinco años de su creación y ¿el edificio propio? ¿hasta cuándo los alumnos seguirían distribuidos en distintas instituciones?, claro había que seguir gestionando, no todas serían malas noticias para nuestro colegio. El Intendente Municipal, junto a un vecino se acercaron a pedirle a Don Rafael Briceño, uno de los primeros pobladores, para comprarles una hectárea de tierra para construir el edificio. El Sr Briceño les solicitó que volvieran en otro momento que lo quería consultar con su esposa. Tal es así que el 25 de mayo de 1978, Don Rafael Briceño junto a su esposa deciden donar el terreno para construir el edificio. Don Rafael Briceño no pudo ver en vida aquello que tanto anheló y tal vez ni siquiera se imaginó, que una de sus nietas que en ese entonces tenía tan solo 12 años, sería hoy una docente de la escuela. Una vez aceptada la donación por parte del gobierno Provincial, se comienzan los trámites para la construcción. Los alumnos de ese entonces, aunque no pudieron disfrutar del edificio, si pudieron imaginárselo y participaron en el diseño del edificio. Una vez adjudicada la obra, comenzó para alegría de toda la comunidad, la construcción respetándose considerablemente el diseño soñado por los alumnos. Si bien ya se había despedido su primera promoción, aún el colegio, además de no tener edificio propio, no tenía nombre. Por iniciativa del doctor Juan Esteban Goya ex miembro de la comisión promotora, sugiere el nombre de Gregoria Matorras de de San Martín; en homenaje a la madre del Libertador de América General José de San Martín. A raíz de esta sugerencia la Rectoría convoca a las fuerzas vivas quienes a prueban dicho nombre y el 4 de septiembre es impuesto por RM Nº 531/78. Sin bajar los brazos se sigue con las gestiones para continuar con la construcción que había quedado paralizada; al poco tiempo de comenzarse. Renace una nueva esperanza cuando el Gobernador de la Provincia entrega la Resolución 256/81 por la cual se aprueba la documentación técnica y presupuestaria para la construcción del nuevo edificio. El 14 de marzo el profundo anhelo de tener el edificio propio se hacía realidad. Al cumplirse el décimo aniversario de su creación y desde el Colegio Secundario Mocoretá se inaugura el Ciclo lectivo 1983 junto con la inauguración del nuevo edificio. Según registros del libro histórico fue “el acto más importante y trascendente de aquel año”. Los días previos fueron de ardua e intensa tarea junto a la comisión cooperadora, profesores, alumnos y padres; se enceraron los pisos, se ordenó el escaso mobiliario, se hicieron jardines, se acomodó el parque, se ornamentó todo. “Todo tenía que brillar, era una gran fiesta”. Toda una fiesta, se consolidaba el esfuerzo mancomunado, anhelos, esperanzas compartidas se hicieron realidad. Ese mismo año se realiza la parquización del patio, se plantaron sauces y nogales. Estos nogales que son parte de la historia de cada alumno, que transitó por esta escuela, desde que comenzaron a dar sus frutos entre los meses de mayo y junio ¿quién no se comió una nuez? ¿Quién no esperó ansioso que comenzaran a caer sus primeros frutos?, ¿quién no se atrevió a apurar la caída con un palo? ¿o sacudiendo sus ramas? Si estos nogales frondosos hablaran tendrían para contar la historia de cada uno de los alumnos que transitaron y transitan por esta escuela. Ya tenía edifico, la educación de niños y adolescentes ya estaba satisfecha, no así la de adultos que por distintas razones, una de ellas por no contar en su debido momento con una escuela secundaria o por razones de trabajo no habían hecho el secundario. Es por ello que la escuela a través de la comunidad comienza a gestionar un turno nocturno destinado a aquellos adultos que deseaban estudiar, fue así que se logró por resolución Nº 331/85 la creación de un turno nocturno para la educación de adultos con la modalidad “Perito Mercantil con orientación en auxiliar administrativo”. En otro orden de cosas el presidente del Rotary Club Internacional (1990-1991) Paulo Costa da Silva, quien amaba a el planeta creó una campaña llamada “preservando el planeta tierra”. Comprometiéndose con dicho programa, la entonces comisión del Rotary Club de Mocoretá plantó en el año 1991 en el frente de nuestro colegio un pino como “árbol de la amistad”. Fue elegido este lugar por ser un lugar donde crece el conocimiento y para que los alumnos vean y cultiven la amistad, según relato de uno de los integrantes de dicha comisión. Es misión nuestra que la amistad nacida en este colegio, crezca y se ramifique como el árbol manteniendo y haciendo nuevos amigos. Hoy debemos agradecer y hacernos responsables de este hermoso símbolo, que seguramente fue regado y cuidado para que hoy sea un árbol grande, lleno de ramas cuyos frutos son las piñas que año tras años caen, representado a los alumnos que egresan. Desde nuestro lugar como estudiantes que estamos cursando el 6º año de la escuela secundaria, con una mezcla de sentimientos y sensaciones estamos orgullosos que aquellos que con tan solo las herramientas de anhelos, esperanzas, esfuerzos y perseverancia han hecho que Mocoretá tenga una escuela secundaria, a quienes queremos manifestarle que estamos convencidos que las metas por ellos propuestas fueron ampliamente cumplidas. Como también estamos orgullosos de quienes la continuaron y hoy continúan con esta obra, a ellos, a los que ponen día a día toda su sabiduría, todas su ganas, sus iniciativas, su capacitación, su paciencia a nuestro servicio para brindarnos las mejores herramientas para el futuro. Para finalizar queremos destacar que ésta es “tu historia, mi historia, nuestra historia”, que seguramente no quedará dormida en los archivos de la escuela, sino que otros, con nuestras mismas ansias de conocerla, la continuarán. (EL RELATO DE LA HISTORIA DE NUESTRO COLEGIO FUE INVESTIGADA Y ESCRITA POR ALUMNOS DE 6º AÑO EN EL AÑO 2010)
Actualmente estamos en un período de transición por la aplicación de la nueva Ley de Educación, funcionando:
En el turno tarde SECUNDARIO (1°, 2° y 3° año). En el turno mañana (4°, 5° y 6° año) con las orientaciones ECONOMIA Y GESTION DE LAS ORGANIZACIONES Y CIENCIAS NATURALES. Y en el tuno nocturno SECUNDARIO con la orientación PERITO MERCANTIL. Hoy la escuela posee la siguiente matrícula de 450 (cuatrocientos cincuenta) alumnos distribuidos en los tres turnos. Su personal asciende a 60 (sesenta) entre administrativos, preceptores y profesores. Con mucho orgullo podemos expresar que la mayoría de ellos son exalumnos que pasaron por las aulas de nuestra querida Institución. Nuestro Colegio otorga una formación integral a los egresados, permitiéndole no solo seguir cualquier carrera terciaria e universitaria; sino también una salida laboral en el ámbito privado y público.