13/12/2020
El 13 de diciembre de 1828, Manuel Dorrego, a los 41 años, es fusilado por órden de Juan Lavalle. En momentos de su as*****to, era gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Durante la guerra de la independencia sirvió en las fuerzas patriotas ganando sus ascensos en el campo de batalla (durante 17 años llevó el grado de Coronel no aceptando ningún ascenso que no se justificara en acciones de guerra).
Cuando Bernardino Rivadavia suspende el derecho a voto entre otros, de los “criados a sueldo, peones y jornaleros y soldados de línea”, Manuel Dorrego expresaba: “He aquí la aristocracia, la más terrible, porque es la aristocracia del dinero. Échese la vista sobre nuestro país pobre, véase que proporción hay entre domésticos, asalariados y jornaleros y las demás clases y se verá quienes van a tomar parte en las elecciones…Sería fácil influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas. Y en ese caso, HABLEMOS CLARO, EL QUE FORMARÍA LA ELECCIÓN SERIA EL BANCO!”
Este discurso sería seguramente una de las fuertes razones de los enemigos de la Patria para asesinarlo. Su crimen aún sigue impune y tal impunidad se repetirá día tras día mientras sobre el sitio donde se encontraba su casa, siga emplazada la estatua de su asesino, Juan Lavalle. EL QUE NO SABE DE DONDE VIENE NO SABE PARA DONDE VA!