17/08/2026
El ambiente que rodea a nuestros hijos va formando poco a poco su sensibilidad, su gusto y también su manera de valorar las cosas.
Por eso, educar no consiste solamente en enseñarles contenidos o corregir sus conductas. También consiste en ofrecerles un hogar donde puedan encontrarse con el orden, la belleza, la sencillez y la serenidad.
No hace falta tener mucho dinero. Hace falta aprender a seleccionar.
Porque la abundancia no siempre es riqueza. A veces, cuando todo sobra, nada llega a tener verdadero valor.
Y quizás una de las preguntas que podemos hacernos como padres sea esta:
¿Qué está aprendiendo a amar nuestro hijo a través de aquello que lo rodea?
🌿 No se trata de tener menos por tener menos.
Se trata de elegir mejor.
💬 ¿Hay algo en tu hogar que podrías simplificar para devolverle al niño el gusto por lo bello, lo sencillo y lo valioso? Te leo en los comentarios.
Fuente de inspiración:
P. Fray Mario Petit de Murat, O.P., El amanecer de los niños, pp. 68–70.
Esta publicación es una reflexión elaborada a partir de sus ideas; para conocerlas en su contexto completo, recomendamos la lectura de la obra.