27/09/2026
🎬 A veces, lo más significativo aparece justo donde no estaba planificado.
Una de las escenas más emotivas de Project Hail Mary, con Ryan Gosling y Sandra Hüller, surgió casi por casualidad.
Gosling la escuchó cantar durante el rodaje y quiso sumarla a una escena de karaoke. Sandra aceptó, eligió “Sign of the Times”, de Harry Styles, y el resultado fue uno de esos momentos que se sienten genuinos justamente porque algo de lo inesperado quedó vivo en la escena.
Y mientras leía la historia pensaba cuánto de esto también sucede en nuestra práctica.
En el sistema educativo planificamos clases, proyectos, objetivos, estrategias, apoyos y formas de evaluar.
En la clínica psicopedagógica construimos hipótesis, diseñamos intervenciones, seleccionamos recursos y pensamos cuidadosamente cada encuentro.
Todo eso es necesario.
Pero ni una clase ni una sesión son una receta.
A veces, una pregunta que no esperábamos, un comentario, un juego, un error, una asociación, un silencio o una propuesta que aparece en el momento nos muestra algo que ningún plan había anticipado.
Y ahí también hay aprendizaje.
Porque acompañar procesos de aprendizaje no consiste solamente en aplicar técnicas.
Implica observar, escuchar, alojar lo que aparece y poder modificar nuestra intervención cuando la situación lo necesita.
En la escuela y en la clínica existe planificación.
Pero también existe encuentro.
Y quizás una de las habilidades más importantes de quienes acompañamos a aprender sea justamente esa:
tener un rumbo sin perder la capacidad de dejarnos sorprender por lo que sucede en el camino.
Porque muchas veces eso que parecía un desvío…
termina siendo la puerta de entrada.
💭 ¿Te pasó alguna vez que lo más valioso de una clase, una sesión o una intervención surgió de algo que no habías planificado?
🎥
Abrazo grande.
Gastón Gastón Sanchez