20/10/2024
Muchas veces , haciendo cosas en mi casa, creo reconocerme en la voz o los gestos de mi mamà. Y me doy cuenta de que uno se siente verdaderamente huèrfano cuando se muere la mami.
Por màs que la traiga siempre con lo deliciosamente perfecta, con la fuerza y la vitalidad de hacer todo sin quejarse jamàs, con la capacidad para cargar sobre sus hombros una casa como si fuera a amasar unos ravioles d espinaca.
Pero ahì aparece la soledad.
Mami, mamucha, sigo corriendo en mi cabeza hacia vos para abrazarte y besuquearte ( me decìas caballo Jacintito) y siento el filo de la ausencia.
Vos estaràs siempre conmigo aunque ( de vos lo aprendì) pareciera que nada es importante, que todo pasa y que las pèrdidas las supero fàcilmente.
Què grave error!
Hoy, en vos, quiero enviarle mi abrazo de hija màs enorme a todas las madres que entendieron la dicha y la responsabilidad de tener hijitos.
Quiero y deseo inmensamente que todos las criaturas del universo tengan la fortuna de reìr y llorar por sus mamis. Porque el llanto de hoy es por la alegrìa de ayer!
A todas las madres, las del corazòn, las del vientre, las siempre irremplzables.