24/06/2022
Hoy es viernes de una semana complicada, incluso pensé en renunciar a todo esto. Pensé en no seguir ejerciendo, la profesión es difícil, a veces sentis que te confundiste en la elección. Quizás a muchos profesionales les pasa, es algo común tener dudas.
Hoy viernes cerré mi semana con un hermoso niño que me pidió una hoja, estaba bastante apurado. Rápido tomó la tijera y empezó a cortar. Mientras yo corregía su excelente trabajo de hoy.
Al final me dice "seño, así te amo" y me mostró su corazón, ese corazón hecho de papel, con una raya roja porque no pudo terminarlo, ese corazón cortado en 3 segundos.
Me paralizó, me volví a descubrir, esa es la vocación, tiene sus dias malos, pero los días buenos son como un motor que te impulsa a avanzar.
Recordé que lo hago por ellos, hago todo para que ellos se diviertan, jueguen, sigan siendo niños aún cuando vemos las tablas, vemos los verbos y esas cosas que no nos gusta pero que si le damos un color podemos disfrutarlo.
Cuando la vocación quiera disminuir recuerda por qué lo empezaste, para qué lo empezaste, y sobre todo cómo lo empezaste.
Sería mejor que diga todo lo lindo, que no comparta lo que realmente pienso. También sería mejor que haga grupos de estudios (como siempre me propusieron) pero no sería yo.
P/d: no voy a dejar de enseñar, tranquilos, amo educar y voy a pelear junto a ustedes por la educación con y en amor.
Analía 🌈