26/10/2019
Nuestro colectivo docente pedagógico y sindical surgió en los albores del macrismo, allá por 2016. Éramos un grupo de docentes que sabíamos que se venían años de lucha y resistencia, porque las políticas neoliberales nunca han beneficiado a la educación pública, a lxs niñxs, lxs jóvenes, ni al pueblo trabajador. Ante eso, decidimos encontrarnos y organizarnos para dar las batallas que estaban por llegar. Lamentable fueron muchas. Tal vez más de las que habíamos imaginado. El ajuste en educación fue brutal. Desde lo edilicio, la falta de obras y mantenimiento llevó a muchas escuelas al colapso, tanto qué llegó al límite de cobrarse la vida de dos compañerxs. En lo pedagógico, la eliminación de programas , como conectar igualdad, la falta de materiales básicos como una tiza, y ni hablar de recibir libros nuevos, o material audiovisual, entre otras cosas. Hubo un masivo cierre de cursos, porque las lógicas empresariales de un gobierno de CEOS valoran números y estadísticas, no calidad educativa. Nos pusieron robótica, sí. Pero en un contexto de creciente inflación y aumento de los alimentos, nuestrxs estudiantes venían a la escuela con hambre, y nos recortaron los cupos de los comedores escolares y las viandas del desayuno y merienda, que además pasaron a ser cada vez de peor calidad. Y sabemos, con hambre no se puede pensar.
En lo que respecta a nosotrxs, lxs docentes, nos golpearon por todos los frentes. Primero,en el bolsillo, con la Eliminación de la Paritaria Nacional y acuerdos paritarios a la baja, con cierta complicidad de la burocracia sindical, que tendió a desanimar la lucha en distintas oportunidades. El aumento desmedido de las tarifas, el transporte y los alimentos, nos obligó a la mayoría a trabajar muchas más horas, en detrimento de la calidad nuestra tarea pedagógica y nuestra calidad de vida. El y la docente es un trabajador o una trabajadora, pero también es un o una intelectual. Debe tener acceso a bienes culturales. Debe tener acceso a la capacitación y la formación permanente. En este sentido, el gobierno de Macri, de la mano de Finocciaro, eliminaron el programa Nuestra Escuela, que permitió la formación docente a lo largo y ancho del país. También acotaron la oferta de cursos fuera de servicio y las jornadas de capacitación en servicio.
Paralelamente apuntaron a desgastarnos, enfrentarnos, y quebrarnos moralmente. Ante cada medida de lucha, nos demonizaron, de la mano de los medios de comunicación afines. Además, en esos estudios Vidal mentía sobre nuestros ingresos, exagerandolos. Propusieron una campaña de voluntarixs, como si cualquiera pudiera realizar nuestra tarea. Y este proceso no fue solo simbólico. También nos golpearon con los bastones represivos en varias oportunidades.
Por todo esto, y muchos otros factores que no podríamos desarrollar en unas pocas líneas, le decimos no a Macri este 27 de octubre, y decimos .
Sabemos que será difícil salir de esta crisis económica y social que este gobierno nos deja. Estamos endeudados con el FMI que volvió y va quedarse. No vamos a permitir que el costo de la deuda lo sigan pagando lxs de abajo. Vamos a seguir en las calles y en las aulas defendiendo nuestros derechos y los de nuestrxs pibes, defendiendo la Educación pública, gobierne quien gobierne. Vamos a seguir construyendo una corriente pedagógica y sindical con perspectiva de género, que seguirá luchando por y con la ESI, y por el ab**to legal, seguro y gratuito.
Vamos a seguir dando las batallas que vendrán porque maestrx luchando también está enseñando, cómo aprendimos de Carlos Fuentealba,de Sandra y Rubén.
Arriba compañerxs !