06/08/2025
Cuando llegamos al jardín, madre y padre primerizos, Rosario estaba ahí.
Estuvo con su voz serena y una mirada que vaticinaba todo el amor que estaba por llegar.
Intentó calmar nuestra angustia primera, nuestro desapego.
Era su último año, pues se iba a jubilar...
Cada día que pasaba construíamos este camino de ser mamá y papá: Rosario también nos fué acompañando, guiando, en nuestro aprendizaje.
El jardín se volvió parte de nuestra casa y la seño Ro, nuestra familia.
Dante, nuestro hijo mayor, transitó el maternal lleno de cariño de sus diferentes Seños, Profes y de todos/as que convierten al jardín precisamente en éso: un hogar.
Y sí... Ro aún estaba allí.
No sólo no se jubiló como el devenido mito sostenía, sino que aún no estando avocada a la salita, continuó siempre cerca, muy cerca, en cada paso que dábamos como familia.
A nosotros nos encantaba. También queríamos permanecer -un ratito aunque sea- bajo su ala.
Tiempo después llegó Catalina, nuestra pequeña.
Y, por supuesto: Ro estaba allí.
Ahora me pregunto: ¿Cuál habrá sido “tu salita” querida Ro, si estabas en todas y con cada niño/niña?
Cuánto cariño sembraste!
Egresamos del maternal con Cata, sabiendo que cerrábamos con nostalgia, pero también con todo el amor recibido, una etapa muy especial.
Qué hermosa charla de despedida tuvimos!
Por que claro, aún no te habías jubilado...
Seguías ahí, con todo el amor para regalar con la voz, la mirada...con cada gesto.
Y como te dijimos aquél día: nos acompañarás siempre, porque te volviste parte de nuestra historia.
Así te vamos a llevar.
Hoy despedimos a María Del Rosario Mattiauda, por siempre agradecidos por todos estos años compartidos.
Agradecemos a la Familia Maceri y a toda la comunidad educativa por el acompañamiento en este triste momento❤️