14/03/2026
Podemos acompañarnos en el proceso, y seguir haciendo de la enseñanza un espacio vivo 🩵
Les espero 🙏🏽
Soy practicante
Profesora formadora Yoga
Doy clases presenciales y virtuales
Y podes comenzar cuando vos quieras ♥️🙌🏽
14/03/2026
Podemos acompañarnos en el proceso, y seguir haciendo de la enseñanza un espacio vivo 🩵
Les espero 🙏🏽
En la manera que tenemos de explorar lo que vamos encontrando con cantamos
Cantamos lo que tenemos a mano, en nuestro registro sonoro , muchas veces coincidimos y eso es una fiesta , como cada encuentro 💫
Si quieren explorar la voz cantada es un espacio precioso
Si quieren explorar su voz , más allá de la voz cantada les invito a el yoga de la voz una práctica laboratorio para el encuentro con el propio decir y la resonancia sonora 🦋
Para explorar tanto en el sonido como el silencio de qué manera desplegarnos en el mundo
05/03/2026
La Formación en Yoga de la Voz es una propuesta orientada a recuperar la voz como dimensión constitutiva de la experiencia humana desde la conciencia.
A través del yoga, la meditación, la respiración y la exploración sonora, se abre un espacio de trabajo concreto para volver al cuerpo, al registro interno y a la escucha real. La voz no es abordada únicamente como voz cantada, sino como manifestación del modo en que habitamos el mundo: nuestro tempo, nuestra forma de decir, de callar, de sostener la presencia.
No se trata de aprender a cantar. Se trata de desarrollar la percepción. De reconocer la propia sonoridad, la manera particular en que cada cuerpo vibra, articula, respira y se expresa. La voz como proceso.
El Yoga de la Voz es una práctica de entrenamiento: afina la escucha, organiza la respiración, integra movimiento y sonido, y fortalece la autonomía expresiva. Propone salir del ruido automático y recuperar una relación más consciente con el silencio y con la palabra
experimentar sin juicio inmediato, probar registros, alterar ritmos, habitar la experiencia como información. Lo lúdico habilita una relación más flexible con la propia expresión y favorece un contacto sensible, directo y honesto con la sonoridad personal
En un contexto de sobreestimulación y discurso constante, esta formación trabaja sobre la capacidad de escuchar antes de emitir, de registrar antes de reaccionar. Es un espacio de investigación personal y colectiva donde la voz se comprende como herramienta de presencia, vínculo y discernimiento.
Para que cada ser encuentre su voz y su resonar en el mundo, para el beneficio de todos los seres 💫
25/02/2026
Marzo es el mes de mi natalicio, me encanta que todo comience junto con mi cumpleaños, así que les espero para arrancar juntos a practicar que es hermoso 🙏🏽💫
Todos los horarios se dan presenciales y online ❤️
⸻💐
El camino del reencuentro nunca es perfecto, pero algo va apareciendo que nos hace confiar en que volveremos a sentirnos íntegras.
Eso que creíamos sólido va perdiendo la forma y comenzamos, día a día, a sentirnos mejor.
¿Cómo es que esto sucede? Eso es parte del misterio (cosa que en esta era parece no existir).
Vamos dejando que algo muy sutil se modifique adentro para volver a tomar contacto con nuestra integridad: una invitación a que surjan nuevas preguntas, tal vez sin tantas respuestas
11/02/2026
Poder formarse en la práctica del Yoga es, sin dudas una experiencia reveladora
Puede ser una herramienta de trabajo para compartir o una experiencia personal para profundizar en el autoconocimiento de la mano de una práctica íntima, personal y acompasada para brindarnos caminos posibles para la vida que tenemos 💫
Les espero este año con la sala y el corazón abierto
06/02/2026
James Low dice que la energía que se transforma en ansiedad es la misma que se vuelve entusiasmo.
La ansiedad nos lleva al desasosiego.
El entusiasmo, a la inspiración.
Nos reconecta con el sentido, con la aspiración a una vida posible de vivir, en conexión con los sucesos y con nuestro interior.
Si estamos todo el tiempo mirando hacia afuera y comparándonos con lo que no tenemos a nuestro alcance y nuestra mente imagina, comienza a costar el retorno a la simpleza y a la vitalidad. El sentido va perdiendo cierto brillo que nos generaba un cosquilleo necesario para ir hacia adelante.
Por eso vamos a indagar, a sacudir lo que nos impide que entre el aire fresco y a ver qué chispa aún está encendida.
En este taller vamos a encontrarnos con las preguntas y, si es posible, con alguna respuesta a través del cuerpo, la meditación, la lectura y la reflexión.
Serán 4 encuentros de 1:30 hs.
Pedime información y te cuento más 💫
27/01/2026
Febrero trae horarios nuevos 🦋
Estos horarios son grupales 💫
Para las clases particulares acordamos horario por dm💐
Arranquemos el año sintiendo que podemos, esa es mi invitación 🩵
Deja que la luz te brille
Deja que la luz te brille
Que brille toda tu vida
L.A.S
15/01/2026
Esto es algo que escucho mucho y que, claramente, también me pasa.
El verano siempre trae esa propuesta de reseteo: nos preguntamos qué estamos haciendo, con qué cosas queremos continuar, armamos listas de propósitos, deseos, manifiestos sobre cómo queremos sentirnos y actuar.
Y después, al arrancar el año, todo eso parece ser arrasado por la vida acelerada: una de la que no quisiéramos ser parte, pero de la que tampoco queremos quedar afuera.
La pregunta entonces es si algo de eso que nos regaló el verano puede ser incluido en nuestra temporalidad cotidiana. Si podemos encontrar una mayor coherencia entre lo que se nos impone y nuestra propia percepción. Algún eslabón que nos permita no sentirnos fuera del mundo, pero tampoco tragados por la era de la hiperestimulación y la productividad constante.
El yoga es ese eslabón en la vida del practicante.
Un reseteo cotidiano.
Una pequeña vacación de la mente —aunque no me termina de gustar llamar así a una práctica espiritual tan profunda— que suele empecinarse con la producción sin freno.
Es el puente entre el sentir y el pensar, entre el pensar y la acción.
Va formando engranajes de conciencia en cada gesto, en cada movimiento.
Y lo más hermoso es que se construye a partir del hábito: tomar una clase, entregarse al proceso.
Es una práctica amable.
Eso no quiere decir que no aparezca la incomodidad física, pero sí que se experimente el gozo de la tarea realizada: la mano en la espalda que habilita el respiro, la sensación de que no estamos corriendo detrás de nada, de que —por un momento— no hay nada que resolver.
La práctica del yoga permite que esa sensación del verano se extienda al cotidiano.
Vení, probá.
Y si no es así, siempre podés empezar de nuevo en otra parte.