10/09/2026
PISA, Paredón... y después?
• Los resultados de PISA nos muestran enormes dificultades en el rendimiento de estudiantes de 15 años. Claro que es grave, pero es preciso decir dos cosas: que no nos sorprenden, porque hace poco fueron noticia los resultados de los operativos Aprender, de origen local y algo aún más inquietante, que PISA no es la evaluación de todos los problemas de la educación.
• Nos fue esta vez peor que las anteriores. Bien vale explicitar dos cuestiones: por un lado, que no soy afecto a sobrevalorar estos exámenes, ni cuando nos va mal ni cuando nos va no muy bien. Soy egresado de la UBA y jamás la valoré por como ranquea entre las universidades. Porque solo mirar resultados te hace dejar de ver las condiciones que los hicieron posible. Allí es preciso intervenir. Por otra parte, está bueno aclarar que se trata de una noticia que se torna espectáculo, lo cual complica su análisis serio, como amerita. (porque digamos todo, los medios están en llamas, pero en 24 hs se olvidaron, casi todos). Espectacularización que contribuye a soldar esas ideas de catástrofe o de colapso educativo, en los 90 le llamaban la tragedia educativa, y no porque no sea grave lo que ocurre, sino porque ya sabemos sobre lo mal que estamos, de lo que nadie habla seriamente es de lo que se debe hacer.
• Ya sabemos sobre el malestar en torno a resultados académicos, pero también sabemos del malestar en los salarios y condiciones de trabajo docente (el salario actual es el más bajo de los últimos 20 años, justo cuando se tomaba el primer examen PISA). Y también sabemos sobre el malestar en las familias y en especial las más humildes que ya no pueden alimentarse dignamente. O de tantas familias que deben sumar más trabajos porque el mes no llega al final del salario, o las que se endeudan para financiar alimentos, no vivienda, tecnología o vacaciones. Si el factor del nivel educativo alcanzado por los padres es decisivo en rendimiento escolar de sus hijos,( lo confirman hace años dichas pruebas estandarizadas e investigaciones de diversa procedencia) en estas condiciones ¿ cómo podemos pretender que estos adultos acompañen a las trayectorias escolares de sus hijos?. Y también sabemos del malestar creciente con los nuevos modos de estar en este mundo atragantado por la vertiginosidad y las pantallas, al ritmo de las redes y la IA, el consumo problemático digital, las deudas desde temprana edad, las apuestas y las afectaciones en la salud mental de adolescentes ( es trágico, pero la muerte joven tiene entre sus principales causas, el suicidio).Asuntos que entran a la escuela sin pedir permiso, y suelen chocar con su tradición de la imprenta y cierta gramática cotidiana rígida y de cambios lentos. Ya sabemos mucho sobre estos malestares, lo que resulta imperioso es saber sobre qué políticas de Estado se realizan, mas allá de la gestión de cada gobierno, para que los chicos aprendan más y mejor.
• Está demostrado (por PISA y por todos los sentidos comunes) que los chicos que mejor aprenden son quienes acceden a la material de lectura en soporte escrito y tecnológico (se discontinuaron entregas de libros y de tecnología) También que los grupos no tan numerosos son condiciones propicias para una mejor enseñanza y aprendizaje y los distritos más ricos del país como la ciudad en la que vivo cierra escuelas y unifica grados viendo allí solo una oportunidad de racionalización del gasto. Y especialmente se sabe que si la docencia está en el centro de las políticas educativas lo más probable es que puedan enseñar mejor y ampliar sus horizontes cognoscitivos y culturales y en especial fortalecer aprendizajes de estudiantes. Y la formación docente en ejercicio como política de Estado no sucede, solo son algunos cursos, enlatados y virtuales. Y el sueldo, el peor de las últimas dos décadas.
• Y más precisamente sobre PISA, a diferencia del Aprender que es censal, solo examina una muestra de estudiantes de 15 años de diversos países y es la OCDE, algo asi como una FIFA de los países más poderosos, quien elabora ese examen, con lo que considera deben saber chicos de esa edad, con independencia de lo que se enseña en cada uno de esos paises. En tal sentido es interesante saber que a un país le puede parecer clave un tema y la OCDE no considerarlo valioso. Que un chico de 15 pueda formarse en torno al tema de noviazgos violentos, como una prevención de violencia de género, incluso de femicidios, o cualquier otro tópico de educación sexual integral, es un ejemplo. Podemos encontrar otros ejemplos en temas transversales, como educación ambiental, pero también infinidad de ejemplos en cada una de las disciplinas escolares.
• Y también hay que aclarar que se trata de un solo examen, lo cual no le resta valor, pero es preciso señalar que se está midiendo a través de un instante toda una trayectoria de un estudiante. Es una foto, no la película. No quiero con esto anular su importancia sino aclarar que una evaluación debe contemplar tanto el resultado final como el proceso que lo hizo factible. Eso le confiere solvencia y rigor a dicha prueba como evaluación. Así como lo que se evalúa debe tener cierta coherencia con lo que se enseña, y eso en este caso no ocurre, entre PISA y muchos países o Estados. (lo explicaba antes, con ejemplo)
• Los PISA, los APRENDER son diversos modos de tomar la temperatura escolar. Y sí, es cierto, la escuela tiene un estado febril importante. Pero no ahora, hace mucho. Hay algo del declive de la escuela como institución educativa, algo de su potencia inaugural que está en baja. Pero también cambio el texto y su contexto. Su sólido matrimonio con la sociedad durante años, incluso con las familias está bajo escrutinio, atraviesa zona de turbulencias hace rato. Ya no es la escuela el monopolio de la transmisión del saber, nos guste o no también está Twitter, Instagram y la IAG. Todos somos parte de estos nuevos escenarios en el que crecen y aprenden las nuevas generaciones. Aquella vieja escuela se templó al calor del taylofordismo de un capitalismo industrial en apogeo. En estos días lo que comanda es un capitalismo financiero en el que las vidas son tan volátiles como la bolsa de valores,también comanda un capitalismo de plataformas, y estamos asistiendo a un proceso cada vez más creciente de uberización social, también educativa, en el que muchos quedan al margen y se naturaliza el descarte. Allí pierden los más pobres, los más viejos, y se sacraliza al mercado como único arbitro social. Y se demoniza al Estado haciéndolo responsable de todos los males.
• Hay algo que podemos afirmar sobre PISA, APRENDER y demás exámenes estandarizados. Existe una correlación muy fuerte entre origen económico-social y el rendimiento escolar. Con más y con menos, los resultados confirman dichas coincidencias, hace muchos años. Por tanto, si las desigualdades sociales se trasmutan en desigualdades escolares, y estos resultados lo confírmanos en forma constante, entonces la clave debe está en las políticas educativas ( no en quedarse lamentando los examenes) que permitan mejorar las condiciones materiales de docentes y estudiantes y fortalecer la enseñanza, allí reside la potencia para generar algún cambio.
• Adelgazar o extinguir al Estado, desplazarlo de su condición de principalidad, tal como enuncia el proyecto de ley de “libertad” educativa de quienes gobiernan y como lo han puesto en práctica hace dos años y medio, solo va a empeorar la vida en las escuelas y aumentar el malestar de docentes, estudiantes y familias en una relación inversamente proporcional a los resultados de cualquier prueba estandarizada.