12/05/2022
Enseñar portugués en una carrera de riesgo de vida es uno de los desafíos más grandes que tuve. Adaptar el curso a un máximo de 20 clases, pensar en todos esos momentos en los que cinco minutos definen la distancia entre la vida y la muerte.
Lograr que mis alumn@s puedan defenderse en una urgencia/emergencia, optimizar las clases con ese fin sin descuidar ningún aspecto relacionado a lo emocional del enfermero y el paciente, intercalando contenidos para dar una formación que permita que cada alumn@ desenvuelva competencias para el encuentro con el hablante de lengua portuguesa.
Van mis felicitaciones a alumn@s, ex alumn@s y principalmente a enfermer@s colegas que con tanto amor y dedicación siguen apostando a la educación -pública- de una carrera que ha sido eternamente bastardeada, a una profesión que aún no me hemos dado la relevancia que tiene.
Feliz día!