31/05/2020
FABRICIO ROCHA: UN CHAQUEÑO QUE NUNCA DEJÓ DE SOÑAR Y QUE HOY VUELA ALTO
La cuarentena dejó varados a muchos argentinos en todo el mundo; podríamos decir que el de éste argentino que vamos a presentar es un caso de esos… o no. Y es que Fabricio está en Dubai por cuestiones laborales, es Tripulante de Cabina de Pasajeros (TCP) o Comisario de a bordo. Y trabaja hace un año en Emirates, una de las líneas áreas más importantes del mundo. Actualmente está en cuarentena, sin poder ejercer su labor y sin poder volver para ver a sus seres queridos.
Su nombre completo es Fabricio Nahuel Rocha, tiene 27 años, los cumplió sólo, el 27 de marzo, en plena cuarentena en Dubai. Pero no se queja. “Acá estoy, bien, haciendo lo que me gusta y esperando poder volver a mi trabajo”, nos cuenta. Pasa que ingresó en junio de 2019 a la compañía aérea. La semana que viene va a hacer un año. Y justo cuando le tocaban las vacaciones e iba a venir al país y al Chaco, a reencontrarse con los suyos, lo detuvo la cuarentena por la pandemia del coronavirus.
“Acá la cuarentena no es tan rígida, pero sí son rígidos en la empresa en la que trabajo y nos exigen cuidarnos mucho, así que eso estoy haciendo”, nos cuenta.
Fabricio soñaba desde siempre con andar por el aire. Sus juguetes favoritos eran los transformers paracaídas y los aviones. Le llamaban la atención los ruidos de las naves aéreas. Y como le tocó vivir cerca del aeropuerto, cuando escuchaba el sonido de algún avión que llegaba o salía de Resistencia, salía corriendo al patio a mirarlos y soñaba que en algún momento algo de eso iba a ser su vida.
Con excelente promedio y siendo abanderado terminó la escuela en la primaria Nº 833 de Villa don Enrique, e ingresó a la escuela de Técnico Aeronáutico, E.E.T.A N°32 " Martin Lidoro Guzman ", en el acceso al aeropuerto de Resistencia. De allí también egresó como abanderado. Y empezó a preguntarse qué estudiar. Para entonces ya se había atrevido a hacer paracaidismo con su instructor y la idea de que su futuro pasaba por allí no dejaba de dar vuelta en su cabeza.
Finalmente decidió estudiar para piloto en la Escuela de Vuelo Corrientes, dirigida por Carlos Corradini, de donde salió también distinguido con el título de “Piloto Privado de Avión”. Entonces se topó con la realidad, el campo de acción no le otorgaba oportunidades y tenía que comenzar a trabajar para vivir. Sin embargo no dejó de soñar.
En el mientras tanto se propuso obtener un título de profesor de inglés, algo que más o menos ya venía ejercitando como autodidacta. Se graduó de profesor en el instituto Dardo Rocha con el mejor promedio y en tiempo récord. Eso le valió para que enseguida lo convocaran para trabajar como profesor en la escuela de Aeronáutica y en el mismo instituto Dardo Rocha.
Fue en la escuela de 'jūjutsu'' donde Adriana lo volvió a entusiasmar. Ella había dio azafata en Dubai y en los momentos libre le contaba sus experiencias en aquel lejano lugar tan desarrollado del mundo. Entonces comenzó a investigar, desempolvó el currículum y lo envío a varias compañías aéreas. Lo llamaron a una entrevista en Buenos Aires. Pero de allí volvió algo desencantado. “No me fue bien”, le confesó solamente a su círculo íntimo que también soñaba con él pudiera cumplir sus objetivos.
La segunda entrevista fu en Córdoba de donde volvió contento. A la semana le confirmaron que era uno de los 6 seleccionados para ser parte de Emirates; escogido como TCP o Comisario de a Bordo, de entre 320 aspirantes que habían sido entrevistados y evaluados por la compañía.