10/04/2026
Hay algo que como sociedad, comunidad debemos revisar.
Nos conmueve profundamente la muerte de una joven. Nos duele, nos sacude, nos hace hablar de cuidados, de salud mental, de la importancia de acompañar, de estar atentos. Y está bien que así sea. Es muy necesario.
Pero también es necesario preguntarnos qué pasa antes.
¿Qué pasa cuando alguien cercano te pide ayuda?
¿Qué pasa cuando una persona necesita una licencia por su salud mental?
¿Qué pasa cuando alguien intenta decir “no estoy bien” o "no puedo más con esto" ?
Muchas veces, en esos momentos, no hay escucha y en su lugar hay etiquetas, hay comentarios despectivos, hay risas incómodas disfrazadas de chiste, hay codazos y se tapan la boca...
Les dicen “la psiquiátrica”, se minimiza, se señala, se burlan...
Y entonces aparece una contradicción, no?
nos sensibilizamos ante el desenlace, pero ignoramos el proceso.
Quizás no se trata solo de "empatizar" cuando ya es tarde, sino de revisar cómo miramos, cómo hablamos y cómo acompañamos en la cotidianidad.
Porque la salud mental no empieza en el momento crítico.
Empieza mucho antes, en esos pequeños gestos donde alguien se anima a pedir ayuda porque las cosas se le están complicando…
y encuentra, o no, del otro lado, una respuesta, una mano...
Pensemos, eso no más...