11/11/2019
"Yo no soy cantante, soy cantarina".
Encontrarme con mi voz me costó mucho camino, y ya era "grande" cuando una profe que creyó en mí me dijo: "deberías estudiar música y canto, tenés todo para hacerlo". Y entonces, me animé...
Tomé clases particulares, empecé la carrera, integré distintos coros, hice cursos, talleres, seminarios, ¡hasta participé de jornadas en el hospital Iturraspe destinadas a médicos fonoaudiólogos! Todo, porque quería descubrir cuánto podía alcanzar, pero sobre todo porque hay algo que es más importante: Amo cantar.
"Yo no soy cantante" repito a quien me pregunta. Soy coreuta, algunas veces solista, canto en mi casa, en la ducha claro! o caminando, o con mis amigos... me da pánico escénico cuando estoy en un escenario. Pero cuando canto, ¡ah, cuando canto! Soy feliz.
¿Cómo empecé a dar clases? Personas importantes para mí, autoridades en la materia, me dieron la oportunidad de practicar preparando vocalmente a otros. Entendí entonces que lo aprendido no servía si no era capaz de transmitirlo también.
Porque yo estuve en ese lugar, el lugar del "yo no sé", de la vergüenza, del pánico, de que me salga feo (o no me salga!), y todo lo que aprendí y lo que sigo aprendiendo lo quiero compartir con vos. Que te animes, que te escuches y que te guste! 🥰
(Foto: concierto de cierre de masterclass en canto y técnica vocal dictado por la cantante lírica y profesora Natalia Lemercier, Teatro Municipal de Santa Fe, 15 de Septiembre de 2013).