26/05/2015
¿Por qué celebrar el 25 de Mayo?
Desde el Movimiento Nacional Reformista pensamos que la Revolución de Mayo fue un proceso histórico profundo y complejo que marcó un punto de inflexión en la historia de las Provincias Unidas del Río de La Plata.
El 25 de Mayo de 1810 que hoy celebramos debe ser comprendido en un contexto amplio y en un clima de ideas vinculado fuertemente a la noción de soberanía, independencia y libertad.
En el siglo XVIII se evidenciaron grandes avances en el pensamiento occidental, que involucran una reinterpretación de la política y la economía en Europa, sobre todo a partir de la difusión de las ideas de la Ilustración. Es así que la Revolución Francesa en 1789, traía consigo las concepciones de libertad, igualdad y fraternidad que tendrán un fuerte impacto en las Américas y que serán las ideas centrales que guiarán a la élite criolla en el proceso de independencia y ruptura con el orden colonial.
Desde el Movimiento Nacional Reformista, celebramos la conmemoración de esta fecha como la gesta que dio origen a nuestra patria. Sin embargo creemos que aún resta mucho para lograr el verdadero ejercicio de la soberanía de nuestros pueblos americanos.
Durante los últimos años América Latina y, en particular nuestro país, vienen sufriendo un avasallamiento en el ejercicio de su soberanía debido a la permanente coerción e influencia de las potencias hegemónicas (con grandes intereses económicos) en la toma de decisiones. Podríamos ver en eso un imperialismo y colonialismo reinventados, con un nuevo rostro pero con la misma esencia: la dominación de las potencias centrales sobre los países periféricos. Es así que la presión permanente sobre Latinoamérica en función de las deudas externas; el rol de los fondos “buitres” y la retención de la Fragata Libertad hace tres años atrás; la presencia militar norteamericana en puntos estratégicos, los intereses estadounidenses e ingleses en la extracción y explotación de nuestros recursos naturales, son algunas de las tantas formas de violación de la soberanía.
Hoy, a 205 años de aquella gesta que marcó el comienzo de un profundo y largo proceso por la independencia de nuestros pueblos, nos invita a reflexionar a todos y todas acerca de muchos interrogantes que continúan sin encontrar respuesta: ¿Somos realmente un país soberano? ¿Hasta dónde aquellas ideas de igualdad, libertad y fraternidad son puestas en práctica no sólo entre los hombres sino entre los distintos Estados Nación?
Como jóvenes, como sujetos sociales de cambio, debemos encontrar colectivamente las respuestas a estas preguntas y emprender juntxs las acciones necesarias que nos lleven hacia una patria donde la igualdad no sea sólo jurídica, donde la libertad sea ejercida por todxs y donde la fraternidad sea la que guíe las relaciones entre los seres humanos.
Desde el Movimiento Nacional Reformista nos comprometemos a luchar para que estos ideales sean una realidad y para que nuestros pueblos sean verdaderamente soberanos.
¿Por qué celebrar el 25 de Mayo?
Desde el Movimiento Nacional Reformista pensamos que la Revolución de Mayo fue un proceso histórico profundo y complejo que marcó un punto de inflexión en la historia de las Provincias Unidas del Río de La Plata.
El 25 de Mayo de 1810 que hoy celebramos debe ser comprendido en un contexto amplio y en un clima de ideas vinculado fuertemente a la noción de soberanía, independencia y libertad.
En el siglo XVIII se evidenciaron grandes avances en el pensamiento occidental, que involucran una reinterpretación de la política y la economía en Europa, sobre todo a partir de la difusión de las ideas de la Ilustración. Es así que la Revolución Francesa en 1789, traía consigo las concepciones de libertad, igualdad y fraternidad que tendrán un fuerte impacto en las Américas y que serán las ideas centrales que guiarán a la élite criolla en el proceso de independencia y ruptura con el orden colonial.
Desde el Movimiento Nacional Reformista, celebramos la conmemoración de esta fecha como la gesta que dio origen a nuestra patria. Sin embargo creemos que aún resta mucho para lograr el verdadero ejercicio de la soberanía de nuestros pueblos americanos.
Durante los últimos años América Latina y, en particular nuestro país, vienen sufriendo un avasallamiento en el ejercicio de su soberanía debido a la permanente coerción e influencia de las potencias hegemónicas (con grandes intereses económicos) en la toma de decisiones. Podríamos ver en eso un imperialismo y colonialismo reinventados, con un nuevo rostro pero con la misma esencia: la dominación de las potencias centrales sobre los países periféricos. Es así que la presión permanente sobre Latinoamérica en función de las deudas externas; el rol de los fondos “buitres” y la retención de la Fragata Libertad hace tres años atrás; la presencia militar norteamericana en puntos estratégicos, los intereses estadounidenses e ingleses en la extracción y explotación de nuestros recursos naturales, son algunas de las tantas formas de violación de la soberanía.
Hoy, a 205 años de aquella gesta que marcó el comienzo de un profundo y largo proceso por la independencia de nuestros pueblos, nos invita a reflexionar a todos y todas acerca de muchos interrogantes que continúan sin encontrar respuesta: ¿Somos realmente un país soberano? ¿Hasta dónde aquellas ideas de igualdad, libertad y fraternidad son puestas en práctica no sólo entre los hombres sino entre los distintos Estados Nación?
Como jóvenes, como sujetos sociales de cambio, debemos encontrar colectivamente las respuestas a estas preguntas y emprender juntxs las acciones necesarias que nos lleven hacia una patria donde la igualdad no sea sólo jurídica, donde la libertad sea ejercida por todxs y donde la fraternidad sea la que guíe las relaciones entre los seres humanos.
Desde el Movimiento Nacional Reformista nos comprometemos a luchar para que estos ideales sean una realidad y para que nuestros pueblos sean verdaderamente soberanos.
MNR Litoral
Sec. de Prensa - FUL