Vecinos y vecinas que nos organizamos para armar espacios educativos, artísticos, de reconstrucción de la historia barrial y de discusión política. Somos parte de un grupo de 35 Bachilleratos Populares distribuidos a lo largo del Conurbano Bonaerense (en Tigre, Tres de Febrero, San Martín, Morón, Moreno, La Matanza, Lomas de Zamora, Avellaneda y Quilmes) y la CABA. Desde entonces, trabajadores can
illitas y de otros gremios junto con vecinos, estudiantes y docentes de los distintos barrios hemos trabajando arduamente para construir una educación en la que podamos desarrollarnos todos y todas. Los Bachilleratos Populares son escuelas secundarias de educación popular que convocan a los trabajadores y trabajadoras de los barrios a organizarse para enfrentar el grave problema educativo que sufre nuestro pueblo: actualmente más de 15 millones de jóvenes y adultos en nuestro país no terminaron sus estudios básicos, el grueso de ellos por supuesto en las filas trabajadoras. El porcentaje de jóvenes que inician los estudios secundarios y no logran concluirlos es alarmante, aproximadamente un 60% de ellos resulta expulsado del sistema. En la escuela se parte de que el conocimiento está ya contenido de manera acabada en el docente y en los libros. Programas de Historia donde los trabajadores, abuelos y padres de los estudiantes, son absolutamente negados como protagonistas; Lengua, Literatura y Comunicación donde el punto de partida no son las problemáticas sobre las que hablan, escriben, pintan o cantan los estudiantes; donde su realidad que quiere ser hablada y dicha, como momento de una reflexión profunda y necesaria, es negada, descartada como objeto de estudio, análisis y diálogo entre estudiantes y educadores. Esto ocurre porque tanto el contenido como el método para transmitirlo se corresponde con la subordinación de los trabajadores a la clase dominante, que es la que necesita que el trabajador sólo aprenda y maneje determinadas herramientas y conocimientos técnicos necesarios para la producción, pero siempre subordinado al control del proceso productivo por parte del capital. Vemos que la mayoría de los y las estudiantes de sectores populares manifiestan no conocer nada o casi nada de la historia de sus padres y abuelos. Se hace así palpable cómo opera la negación que de la clase dominante sobre la vida y la historia de los sectores obreros y populares. Sin embargo, también vemos que la clase trabajadora históricamente peleó y continúa peleando contra ese dominio: haciendo huelgas, movilizaciones, escribiendo una prensa propia, construyendo bibliotecas, teatros y escuelas populares, sociedades de fomentos, clubes barriales, organizando festividades populares, murgas, corsos, etc. Entonces, recuperar nuestra historia de lucha es el punto de partida necesario del proceso pedagógico. Es afirmarnos desde lo que somos en la lucha contra aquello que nos impusieron e imponen. Debemos reconstruir la historia de cada barrio, expresarla en todas las formas artísticas posibles (teatro popular, murgas, murales, grupos musicales, etc). Construir museos barriales vivientes en el que los más chicos y los jóvenes del barrio encuentren un faro de referencia para saber de dónde vienen, cuál es su historia, dónde está nuestra fuerza. Debemos, por lo tanto, recuperar nuestras raíces para traerlas al presente en todas sus formas culturales, artísticas, deportivas, de educación y salud, etc. que los trabajadores y trabajadoras de nuestro pueblo tenemos contenidas en nuestra historia, y hacerlas protagonistas en el enfrentamiento con las fuerzas del mercado y del capital concentrado que todo lo caotizan y todo lo destruyen. El plan de estudios de los Bachilleratos Populares consta de tres años de trabajo:
El primer año se centra en la construcción de la historia personal y familiar. La afirmación de la historia de los trabajadores, de que esta es la historia real, negada por la clase dominante, supone partir de la singularidad de cada uno en la reconstrucción de su historia. Implica asumir que la historia de los trabajadores existe de manera singular en cada uno de los estudiantes. El segundo año profundiza en la elaboración de la historia de los “territorios” barriales, fabriles, regionales en que el estudiante y sus antepasados vivieron (y que básicamente construyeron). En el tercer -y último- año se invierte la forma de trabajo y se realizan producciones. Luego de dos años de indagar y sistematizar (a través de la utilización y reflexión de una cantidad de herramientas conceptuales) la historia personal, familiar y colectiva/territorial, y a partir de las preguntas que ésta nos exige, abordaremos el estudio profundo, científico, del proceso histórico-social de la Argentina y su proyección continental y mundial; proceso del cual nuestra historia familiar y territorial son una
expresión particular. Para cumplir con los objetivos que nos proponemos, es fundamental que los conceptos que se estudien en las áreas de Comunicación y cultura, Ciencias exactas, Ciencias naturales y Ciencias sociales estén en función de la construcción y el desarrollo del trabajo propuesto. Las áreas deben reflexionar sobre cuáles son aquellas herramientas conceptuales que contribuyen a desarrollar, expandir y profundizar el mismo. Es decir, los conceptos no están para repetirlos de memoria, sino que deben ser instrumentos para explicarnos de manera más racional nuestra historia. El Bachillerato Popular Dock Sud funciona de lunes a viernes, en el horario de 18 a 21 hs, en el espacio SUTAP (Solís 1875). Te invitamos a sumarte a este proceso de pelea contra la negación y la recuperación de nuestras raíces.