24/11/2019
Siempre se pide a Dios SALUD...TRABAJO Y AMOR. Eso es justamente lo que pude comprobar ayer sábado en el 45º Festival de Danza Creativa del CIDEC. Dios me concedió una salud inquebrantable para poder"montar" un espectáculo del agrado de todos los espectadores. Me permitió trabajar hace 45 años presentando festivales de danza con alumnas de distintas edades , sin disminuir la calidad artística. Pero lo más reconfortante fue el AMOR. Ese amor y agradecimiento de quienes confiaron en mis enseñanzas y profesionalismo, que me comprometieron a no defraudarlos. FELIZ de estar acompañada por mi familia, por mis amigos que me valoran tal cual soy, por las familias de nuestras alumnas que siempre están acercándome cálidas palabras de agradecimiento y por sobre todo docentes y alumnas que aceptaron transitar conmigo el camino de la danza con una única condición PASIÓN...PASIÓN EN CADA GESTO, EN CADA MOVIMIENTO, EN CADA INTERPRETACIÓN. ¡GRACIAS! porque Dios me ha escuchado