13/09/2026
En cada aula donde encendieron una pregunta, en cada gesto de paciencia y en cada palabra de aliento, ustedes no solo enseñaron: transformaron vidas.
Como escribió con maestría el gran poeta Mario Benedetti: «De eso se trata, de dejar huella. No de pasar por pasar». Y qué inmensa, profunda y hermosa es la huella que ustedes cuatro dejan en los pasillos de nuestra institución y en el corazón de tantas generaciones.
El "sí" del maestro no es una simple respuesta; es un acto diario de fe, de entrega y de amor por el futuro. A lo largo de estos años, cada uno de ustedes fue faro, refugio y siembra. Enseñaron a volar, a pensar y a creer, regalando su tiempo y su vocación sin reserva.
Hoy celebran el descanso bien merecido, pero la cosecha de su trabajo apenas comienza: vive en cada alumno que descubrió su camino gracias a su guía. Se jubilan de las aulas, pero jamás de la memoria y del gratísimo recuerdo de esta comunidad que siempre será su casa.
Gracias por tanta entrega, por su legado y por haber dicho que sí a la hermosa misión de enseñar.
¡Feliz y bendecida jubilación! ¡Y, para todos nosotros, los que aún caminamos las aulas, feliz y bendecido día del maestro!