09/05/2020
La pandemia del covid-19 nos obligó a traspasar el cursado en formato virtual desconociendo la realidad de los estudiantes (e incluso docentes) para sostener esta modalidad.
Es por eso que hace unas semanas en medio de discusiones institucionales sobre el acceso y el uso de las aulas virtuales decidimos realizar, de manera muy casera, una encuesta en la cuál se pudieran ver algunos datos que reflejen la realidad de nuestros compañeros en la institución.
Pudimos lograr recopilar 361 casos, que si bien entendemos no es la totalidad, es un número interesante que nos deja por lo menos hacer algunas lecturas.
También nos permitimos pensar que es probable que quienes estén más afectados en su conectividad no hayan podido responder.
Decidimos arrojar los resultados acá para repensar comunitariamente entre todos los actores institucionales como se deberían desarrollar las clases virtuales teniendo en cuenta algunos datos claves:
>> El 41,3% de los estudiantes navega y realiza las actividades, trabajos prácticos desde su celular.
>> El 36,1% debe compartir dispositivos con otros miembros de su grupo familiar para realizar actividades escolares/laborales.
>> El 66,8% no dispone de impresora y un 18% si pero no dispone de tinta (o posibilidad de reponer la misma) por lo que se imposibilita la impresión de materiales para trabajarlos por fuera de los dispositivos que poseen.
>> El 21,1% de los estudiantes no poseen acceso a internet que no sea mediante datos móviles pero en el 23,3% los datos móviles son su principal método de navegación. A esto nos permitimos pensar que quienes no poseen acceso a internet o un acceso continuo mediante datos móviles no han podido incluir su situación en los resultados.
>> El aislamiento social, preventivo y obligatorio afectó claramente los ingresos de los grupos familiares de los estudiantes, al verse reflejado que al 33,2% les afectó "mucho" y al 48,8% "un poco" mientras que "muy poco" y "nada" solo obtuvieron un 18%. Esto también repercutirá en la posibilidad de recarga de datos por ejemplo.
Más allá de algunos comentarios que fuimos realizando, no queremos imponer ningún análisis final, sino más bien una invitación a que todos pensemos conjuntamente en esta situación -y profundizar en los aspectos que sean necesarios- para garantizar las trayectorias de las y los estudiantes y cuales van a ser las políticas institucionales para acompañar esta crisis.