CEICI Sat Nam es un espacio interdisciplinario, que surge por el interés de profundizar el estudio compartido, la reflexión y la acción común en pos de mejorar nuestra vida personal y social para llevarla a su plenitud. Nace en Setiembre del 2010 como consecuencia de un trabajo a realizar para las XIII Jornadas Internacionales de Educación que año tras año organiza la Universidad Nacional de Entre Ríos, República Argentina. El eje temático era “La Educación, Identidades y Diferencias. Vínculos y Redes”. Y, en ese devenir surge la respuesta a “de porqué y para qué el hombre enferma”, de que salud y enfermedad tienen su correlato en la Identidad, en su creación y en su destrucción, como un juego de fuerzas opuestas y a la vez complementarias. Si bien la idea original del Centro de Estudios surge en solitario, hoy su existencia y su permanencia es posible por el trabajo conjunto de quienes lo integran. Es como un holograma, donde el todo es más que la suma de las partes. La historia de la entidad tiene que ver con una visión de la realidad sustentada en la convicción de que son muchas las opciones para la cura de los males de la humanidad, que el aporte de la Medicina Ortodoxa en muchos casos no alcanza para lograr la tan ansiada salud. De que la idea reduccionista del ser resulta poco beneficioso, a la vez que genera dependencia y falta de responsabilidad en quienes padecen un trastorno o enfermedad. En un momento de la historia personal surge la idea de crear una Medicina Socrática, basada en el “conócete a ti mismo”, porque es precisamente allí donde radica la Identidad y la recuperación de la salud. Afortunadamente, el estudio de disciplinas como la Yoga Vidya y la Medicina Ayurvédica permitieron comprender que el ser humano es una trilogía espíritu, mente y cuerpo, y que la armonía y la recuperación de la Identidad es una tarea artesanal, algo que se va forjando en el día a día, abordando esos aspectos del ser. El modelo actual de las llamadas medicinas complementarias, la multiplicidad de técnicas para la sanación, abordan atinadamente el proceso de autoconocimiento, que a nuestro entender es el más prometedor a la hora de pensar una vida larga, plena y feliz. Hablar de autoconocimiento es hablar de “Educación” y al decir de Rabindranath Tagore, premio Nobel de Literatura año 1931.
“Un niño está en medio de su ambiente natural entre flores y pájaros cantores, solamente así puede expresar por entero los tesoros escondidos de su individualidad. La verdadera educación nunca puede ser inculcada como por bombeo, de afuera hacia dentro, por el contrario, debe ayudarse al espontáneo fluir de adentro hacia fuera, desde los infinitos recursos de la sabiduría interior”. En cuanto a la Identidad del Centro, podemos decir que el camino elegido es:
“Educar para una buena vida”
La actividad del Centro se basa en la ayuda mutua, en la necesidad de conocernos, de compartir saberes, lo cual permite, darnos cuenta de nuestras fortalezas y debilidades; para que a la hora de poner en práctica el trabajo en talleres y seminarios, podamos ser capaces de transferir nuestras ideas. Humberto Maturana en su libro “El árbol del Conocimiento” nos dice sobre el “Educarnos y educar a nuestros hijos en la aventura del Conocimiento que espera allá adelante, como culminación de un esfuerzo bien dirigido”. Continúa diciendo “la liberación del ser humano está en el encuentro profundo de su naturaleza consciente consigo misma. Conscientia ents sociale (la conciencia en un ser social); no podemos por lo mismo llegar a este encuentro por el camino de la guerra en cualquiera de sus múltiples dimensiones. El camino de la libertad es la creación de circunstancias que liberen en el ser social sus profundos impulsos de solidaridad hacia cualquier ser humano”. Todo ello equivale a lo Edward Thorndike dio en llamar la Inteligencia Social .
” la inteligencia social se ve en abundancia en el cuarto de los niños, en el campo de juego, en las fábricas y en los salones de venta. Pero escapa las condiciones estandarizadas formales del laboratorio de pruebas”. La presencia de disciplinas como la Psicología, Filosofía, Medicina y Comunicación Social hacen de este Centro un espacio para quienes quieran compartir este deseo e intención de un trabajo para seguir creciendo, despertando la conciencia social sobre la cual se erige la facilidad social.
“Para levantar una carga bien pesada, es preciso conocer su centro. Así, para que los hombres puedan embellecer sus almas, es necesario que conozcan su naturaleza”. Humberto Maturana