19/04/2026
Ya no necesitás romperte para demostrar cuánto podés sostener.
A mí también me pasó…
creer que amar era darlo todo, incluso cuando eso significaba dejarme a mí en último lugar.
Sostener de más.
Callar de más.
Quedarme incluso cuando algo adentro mío ya estaba pidiendo frenar.
Y no, no era amor…
era la forma en la que había aprendido a vincularme.
Hoy lo veo distinto.
Hoy sé que sostener no es aguantar hasta romperte.
Que amar no es desaparecerte.
Y que irte a tiempo también es una forma de cuidarte.
Capaz hoy no se trata de hacer más,
ni de demostrarle nada a nadie…
sino de empezar a escucharte un poquito más.
Y animarte, de a poco,
a elegirte.
Porque cuando empezás a quedarte con vos…
ya no necesitás romperte para que alguien vea todo lo que sos.