23/08/2026
En los últimos días se han vuelto virales las llamadas “batallas de aura”: jóvenes reuniéndose en plazas y espacios públicos para enfrentarse en una competencia bastante peculiar.
No hay golpes.
Hay poses, pasos de baile, gestos dramáticos, miradas intensas y toda clase de movimientos cuyo objetivo es demostrar quién tiene más… aura.
Sí. Aura ✨
Para quienes ya necesitamos subtítulos generacionales: “farmear aura” viene de la idea de acumular puntos imaginarios de carisma, presencia o estilo.
Y quizá desde fuera parezca extraño.
Pero hay algo lindo ocurriendo alrededor de eso:
se están reuniendo.
Están llegando a plazas, parques y otros espacios públicos para encontrarse con personas de su edad, mirar, participar, reírse y hacer actividades juntas.
Pasar una tarde haciendo algo absurdo con tus amigos, está bien.
El ocio y la convivencia no son espacios vacíos de la vida.
Los espacios públicos permiten encontrarnos con otras personas, construir vínculos y desarrollar un sentido de pertenencia hacia el lugar que habitamos. Y para adolescentes y jóvenes también pueden convertirse en lugares donde experimentar, jugar y construir identidad.
Eso no significa que las “batallas de aura” vayan a salvar nuestras ciudades ni que estemos frente a una revolución juvenil.
Probablemente dentro de algunos años la moda será otra.
Antes fueron otras formas de baile, música, juegos, tribus y tendencias juveniles; cada generación ha encontrado sus propias maneras de reunirse, expresarse y, de vez en cuando, hacer cosas que los adultos miran pensando:
“¿Y estos qué están haciendo?”
También sería apresurado decir que estas competencias están haciendo que los jóvenes “dejen el celular”.
Los celulares siguen ahí.
Graban las batallas, comparten los videos y ayudan a que otras personas conozcan la tendencia.