24/09/2026
Hablamos mucho de la experiencia del cliente. En comunicación pasa lo mismo: hay que trabajar la EXPERIENCIA DEL OYENTE.
Que valga la pena escucharte, que la pase bien o se lleve algo de valor. Que sea memorable (sea una reunión, una charla o un pitch).
Hay dos recursos que ayudan. Uno es llegar a más de un sentido. Otro es darle al público algo para hacer.
Eso logró Silvana, una alumna con quien entrenamos oratoria. Es médica y escribió una saga de poesía con libros que se tocan, se huelen y, con un código QR, se escuchan. Antes de subir al escenario, hablar en público le generaba tanto estrés que había llegado a cancelar exposiciones. En la Legislatura de Córdoba hizo que el público tocara, oliera y escuchara su libro antes de explicarlo.
Te contamos la historia completa y los aprendizajes en el blog 👉 https://oratoriaencordoba.com.ar/de-temblar-antes-de-subir-a-un-escenario-a-lograr-silencio-absoluto-en-la-legislatura/